El servicio militar obligatorio de los judíos ultraortodoxos y el futuro de la coalición de Netanyahu

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Manifestación contra la intención de reclutar a los ultraortodoxos yeshivás para las FDI, Jerusalén Israel 2024.04.12 Shutterstock / Michael Hatzalam

En la sociedad israelí, la exención de los judíos ultraortodoxos (jaredíes) del servicio militar obligatorio constituye una importante fuente de controversia que se remonta al año 1948. Las discrepancias se han acentuado en las últimas tres décadas, pues con el incremento del número de judíos ultraortodoxos también aumenta el de jóvenes en sus filas exentos del servicio militar obligatorio. En el momento del acuerdo de 1948 con los altos rabinos jaredíes, ratificado por el entonces primer ministro y ministro de Defensa David Ben-Gurión, este número de exenciones alcanzaba a unos 400 jóvenes ultraortodoxos que estudiaban en institutos religiosos judíos (yeshivot). Desde entonces, la cantidad de jaredíes ha crecido exponencialmente. En el período de reclutamiento de 2023, más de 12.000 jóvenes quedaron exentos del servicio obligatorio bajo el lema "Torato Umanuto" ("el estudio de la Torá es su trabajo"), lo que equivale al 16% del total de israelíes que han alcanzado la edad militar[1].

Divisiones sociales profundas

La disputa entre los jaredíes y el resto de la comunidad judía de Israel presenta múltiples facetas, y la exención militar constituye una de las diversas manifestaciones de dichas tensiones[2]. Los jaredíes mantienen valores y costumbres diferentes al resto de la sociedad israelí[3] y siguen un estilo de vida religioso acorde con su concepción fundamentalista de la Torá y las tradiciones judías. Su comunidad está dirigida por rabinos que han dedicado su vida al estudio de la religión judía y sus tradiciones, ejerciendo una amplia influencia en su comunidad. Los jóvenes jaredíes dedican un largo período de su recorrido vital a estudiar el judaísmo y sus tradiciones en institutos religiosos, muchos de ellos hasta alcanzar los 40 años.

En las últimas tres décadas, la representación de los jaredíes en la Knéset ha experimentado una progresión paralela a su auge demográfico. Se prevé que esta tendencia continúe en un futuro próximo, lo que preocupa a amplios sectores de la sociedad israelí. Los jaredíes militan en dos partidos principales: Shass y Judaísmo Unido de la Torá. Shass representa a los jaredíes sefardíes y a otros judíos sefardíes tradicionales y posee 11 escaños en la actual Knéset. El Judaísmo Unido de la Torá, surgido de una alianza entre los partidos Agudat Yisrael y Degel HaTorah, representa a los jaredíes asquenazíes y ostenta siete escaños en la actual Knéset. Los jaredíes y sus partidos políticos pertenecen a la extrema derecha fascista de Israel. Suelen adoptar posturas racistas respecto a palestinos y árabes, y su inmensa mayoría se opone a la democracia liberal y al Tribunal Supremo de Israel[4].

Altas tasas de fertilidad

La comunidad ultraortodoxa observa los valores religiosos tradicionales de la familia, que fomentan las altas tasas de natalidad como parte de una estricta obligación religiosa[5]. La tasa de fertilidad (número medio de hijos nacidos por mujer) entre los jaredíes es de 4,2, frente al 1,9 de la población total de Israel y el 1,4 de los judíos no jaredíes. A finales de 2023, el número de jaredíes en Israel ya alcanzaba la cifra de 1.335.000, y su proporción global con respecto al número total de judíos en Israel sigue en aumento[6]. Este valor supone el 17,2% respecto al total de judíos israelíes, frente al porcentaje del 12% registrado en 2009. La comunidad jaredí se caracteriza por su población joven, con un 58% de menores de 19 años, respecto al 32% que suman los judíos no jaredíes de Israel. La Oficina Central de Estadística de Israel prevé que en 2033 el número de jaredíes alcanzará los dos millones de personas, y en 2043 será de unos 2,9 millones. Se estima que, para entonces, este total supere ligeramente al de árabes palestinos dentro de la Línea Verde, mientras que el de judíos no jaredíes en Israel rozará los 8 millones[7].

Los judíos ultraortodoxos y el mercado laboral

Existe una enorme diferencia entre la proporción de judíos ultraortodoxos en el mercado laboral y la del resto de judíos israelíes. En 2002, apenas un tercio de los hombres y la mitad de las mujeres jaredíes en edad laboral tenían empleo. La tasa de participación de los jaredíes en el mercado laboral ha aumentado desde entonces por varios factores: por un lado, el incremento en los últimos años de los índices de pobreza en sus comunidades les ha obligado a buscar trabajo y, por otro, las instituciones estatales han realizado diversos esfuerzos y han promovido incentivos para la integración de los jaredíes en el mercado laboral. En 2022, el 53% de los jaredíes varones de entre 25 y 66 años se habían incorporado a la población activa, en contraste con el 87% que representa a los demás varones judíos israelíes. Por su parte, las mujeres judías ultraortodoxas se han incorporado al mercado laboral a un ritmo mucho mayor, alcanzando el 79,5% en 2022, cifra cercana al 83% que representa al resto de mujeres judías que trabajaban ese mismo año[8].

Sin embargo, destaca la diferencia existente entre la renta mensual media per cápita de los jaredíes y la del resto de los judíos israelíes. Según los valores de 2021, la renta mensual media de un jaredí varón constituía el 50% de la de su equivalente no jaredí, mientras que en el caso de las mujeres este valor alcanzaba el 67%[9].

La postura del Tribunal Supremo sobre el servicio militar obligatorio de los judíos ultraortodoxos

El número de estudiantes de la yeshivá exentos del servicio en el ejército israelí, bajo el pretexto de "Torato Umanuto", siguió siendo limitado hasta 1977. En las dos primeras décadas que siguieron a la fundación de Israel, este número se limitó a unas 400 personas anuales, aumentando a finales de los años 60 hasta las 800 personas[10]. Cuando el partido Likud llegó al poder por primera vez en 1977, el gobierno de Menahem Begin suprimió el límite al número de alumnos de la yeshivá exentos del servicio militar, según el acuerdo de coalición gubernamental con el único partido jaredí de la época, Agudat Yisrael, que poseía cuatro escaños en la Knéset. Las exenciones de jaredíes del servicio militar obligatorio se incrementaron de modo paulatino en las décadas de 1980 y 1990, con motivo de sus altas tasas de natalidad y del crecimiento de los partidos jaredíes[11].

Dado el aumento del número de jaredíes exentos del servicio militar por mediación del ministro de Defensa, el Tribunal Supremo recibió una reclamación que le llevó en 1998 a desautorizarle la concesión de exenciones totales del servicio militar obligatorio a los estudiantes de la yeshivá y a instar a la Knéset a promulgar una ley al respecto.[12]Fue así como, en 2002, se decretó una ley para aplazar el servicio militar de los estudiantes de institutos religiosos, válida durante cinco años y sujeta a renovación. Esta ley otorgaba al ministro de Seguridad Nacional poderes para eximir del servicio militar a los estudiantes de institutos religiosos, conforme a las condiciones especificadas en el proyecto de ley.[13] Sin embargo, la ley no fue aplicada correctamente, y más del 80% de los jaredíes siguieron exentos del servicio. En consecuencia, el Tribunal Supremo decidió en 2012 que la Knéset no podía volver a prorrogar la ley debido a su violación del principio de igualdad en el servicio militar, por contradecir la Ley Fundamental de dignidad humana y libertad[14]. En 2014, se decretó una nueva ley sobre el servicio militar obligatorio jaredí, que imponía sanciones penales a quienes eludieran el reclutamiento obligatorio[15]. No obstante, cuando los partidos jaredíes se unieron a la coalición gubernamental, la Knéset introdujo enmiendas a esta ley, aboliendo las sanciones penales[16]. La ley de exención del servicio militar obligatorio ha sido fuente de fricciones entre el Gobierno, la Knéset y el Tribunal Supremo en los últimos años.

Ante el fracaso del gobierno de Netanyahu en la promulgación de una ley para la regulación del reclutamiento de los jaredíes, el 26 de febrero de 2024 el Tribunal Supremo emitió una orden temporal que daba de plazo al Gobierno hasta el 31 de marzo de 2024 para explicar la razón por la que no reclutaba en el ejército a estudiantes jaredíes de la yeshivá[17]. El 27 de marzo de 2024, Netanyahu solicitó al Tribunal Supremo un margen de 30 días que le permitiera formular una ley para el servicio militar obligatorio de los jaredíes en el ejército y así evitar que el Tribunal tomara una decisión al respecto durante ese periodo. Sin embargo, el 28 de marzo, el Tribunal emitió una orden que obligaba al Gobierno a dejar de proporcionar asignaciones financieras a aquellas yeshivot cuyos alumnos no se alistaran en el ejército a principios de abril de 2024[18]. En mayo de 2024, una representación ampliada de nueve jueces del Tribunal Supremo emitirá su decisión sobre las asignaciones a las yeshivot y la exención militar de sus estudiantes[19].

Impacto de la crisis en torno al servicio militar obligatorio en la coalición de gobierno

El Tribunal Supremo dejó al Gobierno sin margen para seguir aplazando la promulgación de una ley sobre el servicio militar obligatorio de los jaredíes, acatando las normas ya establecidas en decisiones anteriores: entre ellas, la referente a la igualdad en la prestación del servicio militar obligatorio de los jaredíes y los demás judíos israelíes, y la que aplica medidas punitivas a aquellos jaredíes que no se alisten. La coalición de Netanyahu se enfrenta a dificultades para seguir obstaculizando la promulgación de esta ley. Ello se debe al ambiente político que reina en la sociedad israelí desde la operación Inundación de Al-Aqsa y la campaña militar que Israel libra actualmente contra los palestinos en la Franja de Gaza. Incluso existen algunos dirigentes del propio Partido Likud que piden la participación de los jaredíes en el servicio militar como cualquier otro judío de la sociedad israelí. Los mayores retos a los que se enfrenta la coalición de Netanyahu para decretar la ley se resumen en los siguientes puntos:

1. Si el gobierno de Netanyahu retrasa o no promulga la ley sobre el servicio militar obligatorio de los jaredíes, aumentará la presión sobre el ministro de Defensa, Yoav Gallant, y el estamento militar para que empiecen a reclutar estudiantes de las yeshivot. Si, tal como exige el ejército, se acaba reclutando a dichos estudiantes, o a cerca del 40% (unos 5.200) del total de jaredíes en edad de hacer el servicio militar (unos 13.000 en 2023), los partidos Yahadut HaTorah y Shass se retirarán de la coalición gubernamental, lo que provocará el colapso del Gobierno.

2. Existe el problema de dar con la fórmula exacta para una ley de exención del servicio militar obligatorio dentro de la coalición de gobierno de Netanyahu, que cuenta con el apoyo de la mayoría de la Knéset (excluyendo a los seguidores de Gantz). Mientras que los partidos judíos HaTorah y Shass quieren mantener el statu quo en lo que respecta al reclutamiento de los jaredíes, evitando comprometerse a fijar un porcentaje de exenciones o un número mínimo obligatorio de jaredíes reclutados, muchos dirigentes del partido Likud, encabezados por el ministro de Seguridad Yoav Gallant, se oponen a ello y apoyan, en general, la dirección del estamento militar, que pretende reclutar a unos 5.200 jaredíes anuales[20]. Se espera que Gallant y otros miembros del partido Likud voten en contra de la propuesta de ley de Netanyahu a este respecto.

3. Los partidos de la oposición en la Knéset rechazan cualquier versión de la ley de exención de los jaredíes que entre en conflicto con lo exigido por el Tribunal Supremo. Estos partidos pretenden derrocar al Gobierno y celebrar elecciones anticipadas lo antes posible, por lo que sacan rédito de esta crisis y se muestran estrictos en su interpretación de la ley. Entre los partidos de la oposición se encuentra Nueva Esperanza, dirigido por Gideon Sa'ar, que se separó del bloque de derechas el 13 de marzo de 2024[21], para acabar retirándose de la coalición gubernamental el 25 de marzo de 2024, tras la negativa de Netanyahu a la petición de Sa'ar de unirse al gabinete de guerra[22].

4. El partido Unidad Nacional, dirigido por Gantz, se opone a la propuesta de ley sobre el reclutamiento de los jaredíes. Gantz declaró que la ley formulada por el Gobierno incurría en una grave falta de valores, y creaba una profunda división en la sociedad "en un momento en que tenemos que luchar juntos contra nuestros enemigos". Añadió que su partido no podía seguir en el gobierno de emergencia si la Knéset promulgaba esta ley[23].  El Gobierno procedió a promulgar la ley de servicio militar obligatorio de los jaredíes sin obtener la aprobación de Gantz y ni siquiera consultarle, incumpliendo el acuerdo para la formación del gobierno de emergencia. No obstante, debe señalarse que Gantz decidió que su partido únicamente se retiraría del gobierno de emergencia una vez finalizados los trámites para la promulgación de la ley, es decir, una vez se hubieran efectuado las lecturas preliminar, primera, segunda y tercera en la Knéset, un proceso que probablemente llevará varios meses.

Conclusión

Netanyahu se esfuerza por mantener su coalición de gobierno el mayor tiempo posible, con la esperanza de que mejore su popularidad y la de su partido y el bloque de derechas antes de tener que convocar elecciones a la Knéset. Todo apunta a múltiples factores y presiones que podrían impulsar la convocatoria de elecciones anticipadas. Cuestiones como el aplazamiento de los problemas que afronta la coalición de Netanyahu bajo el pretexto de continuar la guerra, donde destaca el fracaso del 7 de octubre, la incapacidad de lograr los objetivos de la guerra en Gaza o de conseguir la liberación de los prisioneros israelíes, las tensas relaciones con la Casa Blanca, el aumento de las protestas populares y las tiranteces entre Netanyahu y el estamento militar y de seguridad, tensan la situación. En este contexto, la decisión del Tribunal Supremo de obligar a Netanyahu a promulgar la ley de servicio militar obligatorio de los jaredíes siguiendo sus criterios específicos, y de poner fin al pago de subsidios a las yeshivot cuyos alumnos no sirvan en el ejército no harán sino aumentar los retos a los que se enfrenta su coalición de gobierno.

Publicado originalmente por el Arab Center for Research and Policy Studies (ACRPS). Puede consultarse aquí.

Las ideas expresadas en este documento corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.

Crédito de imagen: Shutterstock / Michael Hatzalam


Notas y referencias

[1] Yael Tobel et al: Esquemas renovados del modelo de servicio militar en Israel (Jerusalén: Instituto de Democracia de Israel, 2023), pág. 109 (original en hebreo).

[2] Los altos rabinos y líderes jaredíes se oponen enérgicamente al servicio de los estudiantes de la yeshivá en el ejército israelí basándose, por un lado, en antiguas tradiciones judías según las cuales los eruditos estaban exentos del servicio de guardia para permitir su estudio de la Torá y sus tradiciones y, por otro, en el estilo de vida laico del ejército israelí, que no se adhiere a las enseñanzas de la religión judía y cuya interpretación estricta impide la mezcla entre hombres y mujeres.

[3] Gilad Malach (ed.): Judaísmo jaredí y democracia: el Estado de Israel y la democracia a través de la mirada jaredí (Jerusalén: Instituto de Democracia de Israel, 2021), págs. 31-35 (original en hebreo).

[4] Para más información sobre las posturas de los jaredíes respecto a la democracia liberal, el Tribunal Supremo y los palestinos, véase: Ibid., págs. 77-126, 175-188.

[5] Ibid.

[6] Lee Kahand & Gilad Malach: Anuario sobre los jaredíes en Israel 2023 (Jerusalén: Instituto de Democracia de Israel, 2023), págs. 11 y 12 (original en hebreo).

[7] Ibid.

[8] Ibid, pág. 61-62.

[9] Ibid. Para más información sobre las tasas de fertilidad de los jaredíes y su integración laboral, véase: Gabriel Gordon, Tendencias demográficas e integración laboral: una visión del sector jaredí (Jerusalén: Instituto de Democracia de Israel, 2022) (original en hebreo).

[10] Assaf Malhi, "Los retos del Ejército Popular: el reclutamiento de jaredíes en el ejército israelí a lo largo del tiempo", Parliament Magazine, No. 81, Instituto de Democracia de Israel, 16/04/2018, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/5bfwkpnm

[11] Ibid.

[12] Oriana Almasi, Aplicación de la ley sobre el aplazamiento del servicio para los alumnos de la yeshivá cuya profesión es el estudio de la Torá (Tal law), Centro de Información e Investigación de la Knéset, 2022, p. 9, página web de la Knéset, consultada el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/tn4shvrc

[13] Ibid, pág. 10.

[14] Ibid, pág. 11.

[15] Malhi.

[16] Ibid.

[17] Gilad Morag, "La Orden del Tribunal Supremo al Estado acerca del debate sobre la ley de servicio militar obligatorio: por qué no reclutar estudiantes de la yeshivá", Ynet, 26/04/2024, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/bdtavk8h

[18] Chen Menit, "El Tribunal Supremo ha ordenado la congelación de las asignaciones a las yeshivot cuyos alumnos no son reclutados; Netanyahu ha solicitado un mes para aclarar los acuerdos sobre la exención del reclutamiento", Haaretz, 28/03/2024, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/yc3bsnup

[19] Suzy Nebubot, "Auto del Tribunal Supremo sobre el servicio militar obligatorio y la igualdad de cargas: si no hay ley, no habrá disposiciones", Instituto de Democracia de Israel, 29/03/2024, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/2tbr89cy

[20] Yaniv Kobowitz, "No apoyaré el trámite de ley de servicio militar obligatorio que se votará el martes", Haaretz, 24/03/2024, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://Tinyurl.Com/4zmw28xv

[21] Moran Azalea, "El bloque oficial de derechas se escinde: Sa'ar anuncia el fin de su asociación con Gantz", Ynet, 12/03/2024, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/32ytz8x4

[22] Michael Hauser Tov, "Sa'ar anuncia su retirada del Gobierno tras quedar fuera del gabinete de guerra", Haaretz, 25/03/2024, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/yz5kksmm

[23] Michael Hauser Tov y Noa Spiegel, "Gantz sobre la ley que exime a los jaredíes del servicio militar obligatorio: 'No podemos seguir en el Gobierno si se aprueba la ley'", Haaretz, 24/03/2024, consultado el 21/04/2024 (original en hebreo), en: https://tinyurl.com/2yuk59h6

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