Por segunda vez en menos de un año, Israel, en alianza con Estados Unidos, ha lanzado un ataque a gran escala contra Irán, utilizando los programas nucleares y de misiles de este último y su influencia regional como pretextos para lograr su propio objetivo: el derrocamiento del régimen iraní. Israel ya había librado una guerra contra Irán en junio del año pasado, un conflicto de 12 días en el que Estados Unidos se unió atacando las instalaciones nucleares iraníes. Durante las últimas tres décadas, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha desempeñado un papel importante en la incitación a la hostilidad hacia Irán, convirtiendo en un objetivo central de su carrera política la destrucción y el derrocamiento del régimen de Teherán, garantizando así el continuo monopolio regional de Israel sobre las armas nucleares e impidiendo el surgimiento de cualquier potencia regional que pueda rivalizar con él. Israel ha sido la fuerza impulsora de los esfuerzos internacionales más amplios, en particular los de Estados Unidos, para aislar a Teherán e imponerle las sanciones más duras posibles, con el fin de debilitarlo y obligarlo a abandonar su programa nuclear. En última instancia, esto ha culminado una vez más en una guerra.
Historia de la incitación contra Irán
Netanyahu ha desempeñado un papel central en la promoción de la idea de que Irán representa la mayor amenaza existencial para Israel y ha sido uno de los políticos israelíes más insistentes en pedir una confrontación contra este país. Lo ha hecho desde el comienzo de su carrera diplomática y política a principios de la década de 1980, cuando trabajó en la embajada israelí en Washington como subjefe de misión (1982-1984), antes de ser nombrado embajador de Israel ante Naciones Unidas (1984-1988). Durante este periodo, construyó una amplia red de relaciones dentro de los círculos políticos y mediáticos estadounidenses, y se convirtió quizás en el portavoz angloparlante más destacado de Israel en Occidente[1]. Desde esta etapa temprana de su carrera, subrayó que Irán era la principal amenaza estratégica para Israel, y pidió a Estados Unidos que adoptara una política más dura hacia la República Islámica. Cuando inició su carrera política en la década de 1990, situó el programa nuclear iraní en el centro de sus discursos y políticas, advirtiendo que no se debía permitir que Irán poseyera armas nucleares. Durante tres décadas, ha afirmado repetidamente que Irán estaba a años —a veces a meses— de producir una bomba atómica[2]. En 1992, cuando era miembro de la Knéset (parlamento) israelí, advirtió de que Irán estaba "a tres o cinco años" de poder fabricar un arma de este tipo. En 1993, publicó un artículo en el que advertía del peligro que el programa nuclear iraní suponía para Israel, argumentando que Irán constituía la amenaza más grave para el Estado hebreo y prediciendo que poseería una bomba nuclear en 1999[3].
Cuando asumió el cargo de primer ministro en 1996, Netanyahu se dirigió a una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos, instando a los legisladores estadounidenses a "detener la nuclearización de los Estados terroristas" y diciendo: "La fecha límite para alcanzar este objetivo se está acercando mucho"[4]. En febrero de 2009, como líder del partido Likud y candidato a primer ministro, Netanyahu dijo a una delegación del Congreso estadounidense de visita en el país que Irán estaba "probablemente a solo uno o dos años" de adquirir capacidad nuclear militar. Atribuyó esta valoración a "expertos israelíes", sin aportar más pruebas[5]. Pero el ejemplo más infame de su exageración de la amenaza nuclear iraní se produjo en septiembre de 2012, cuando se dirigió a la Asamblea General de la ONU sosteniendo un dibujo de una bomba con una mecha encendida. Netanyahu advirtió al mundo que Irán estaba enriqueciendo uranio tan rápidamente que podría producir suficiente material fisible para un dispositivo nuclear en pocos meses. A continuación, utilizó un bolígrafo para trazar una línea roja sobre la bomba caricaturesca, marcando la fase del programa nuclear en la que, según él, debía detenerse a Irán. Afirmó entonces que Irán podría fabricar un arma nuclear operativa "para la próxima primavera, como muy tarde para el próximo verano"[6]. Han pasado más de 13 años desde ese discurso y Netanyahu sigue hablando de la inminente adquisición de un arma nuclear por parte de Irán.
A lo largo de los años, el primer ministro israelí ha pedido insistentemente el desmantelamiento completo de la infraestructura nuclear de Irán mediante sanciones económicas máximas, con el objetivo de eliminar su programa nuclear o derrocar por completo su régimen. Argumentó que, si las sanciones internacionales no lograban este objetivo, debería alcanzarse mediante la fuerza militar. Por ello, se opuso vehementemente al acuerdo nuclear (JCPOA, en sus siglas en inglés) alcanzado entre Irán y las potencias mundiales en julio de 2015[7], y se enfrentó públicamente con la Administración Obama por esta cuestión[8]. Esto culminó en su famoso discurso ante el Congreso de Estados Unidos ese año, en el que criticó vehementemente el JCPOA, argumentando que era un acuerdo peligroso que permitiría a Irán convertirse en una potencia nuclear[9]. Su discurso desató una gran controversia en Estados Unidos, ya que lo pronunció por invitación de los líderes republicanos del Congreso, sin coordinarse con la Administración Obama[10]. Casi una década después, en 2024, Netanyahu reiteró su postura en otro discurso ante el Congreso, afirmando que Irán representa la principal amenaza en Oriente Medio y que era inevitable un enfrentamiento con este país[11]. Netanyahu también desempeñó un papel clave en la decisión del sucesor de Obama, Donald Trump, de retirarse del acuerdo nuclear en 2018[12].
Paralelamente a esta campaña de incitación, Israel lleva tres décadas preparándose para librar una guerra contra el país, con el objetivo mínimo de destruir su programa nuclear y, posiblemente, llegar incluso a derrocar al régimen. Esto ha requerido cambios significativos en la estructura del ejército israelí, a la luz de los importantes cambios en la guerra moderna. Israel se ha centrado, en particular, en mejorar las capacidades de su fuerza aérea, equipándola con los últimos aviones, drones militares y aviones cisterna de reabastecimiento aéreo, así como en desarrollar satélites militares, mejorar el rendimiento de sus unidades de inteligencia militar y otras agencias de seguridad, y desarrollar sistemas cibernéticos y de inteligencia artificial. Ha destinado presupuestos sustanciales y desplegado personal especializado para estos fines.
Al mismo tiempo, ha construido una moderna flota naval capaz de llevar a cabo operaciones en alta mar. Esto ha incluido equipar a la marina con seis submarinos de clase Dolphin de fabricación alemana capaces de transportar ojivas nucleares, lo que le ha otorgado a Israel la capacidad de lanzar un segundo ataque nuclear. Este aumento de la fuerza militar israelí le ha dotado de capacidades de ataque capaces de alcanzar países a más de 1.000 kilómetros (620 millas) de distancia, lo que implícitamente incluye a Irán.
Sentar las bases para un ataque contra Irán
Netanyahu aprovechó la situación regional e internacional tras los ataques liderados por Hamás el 7 de octubre de 2023 para debilitar a Irán y despojarlo de los pilares fundamentales de su influencia, en particular su red de aliados regionales, con el objetivo último de lanzar una guerra contra él. Aprovechó el regreso de Trump al poder en Estados Unidos para convertir este sueño largamente acariciado en una realidad en junio de 2025. Durante esta guerra, que duró 12 días, Israel y Estados Unidos asestaron un duro golpe a Irán, centrándose especialmente en sus instalaciones nucleares.
Durante años, Israel ha estado convencido de que el régimen iraní no abandonará fácilmente su programa nuclear y que la mejor manera de detenerlo es derrocar al propio régimen. Los políticos israelíes llegaron a asumir que, mientras exista el régimen iraní, este buscará inevitablemente armas nucleares, por razones relacionadas con la percepción que tiene el régimen de la posición y el papel de Irán en la región, así como por su deseo de protegerse de las amenazas externas, ya sean estadounidenses o israelíes[13]. Esto incluye un reconocimiento implícito de que, en tal situación, las armas nucleares sirven como elemento disuasorio.
Un estudio publicado por el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel tras la Guerra de los 12 Días argumentaba que Israel debía aplicar una estrategia multifacética para derrocar al régimen iraní, basada en cuatro pilares[14]:
- Eliminar a los líderes iraníes, incluido el líder supremo, Alí Jameneí, y altos cargos políticos y militares, al inicio de cualquier operación militar. El estudio argumentaba que esto desestabilizaría el régimen y crearía una nueva realidad que podría conducir a su colapso total.
- Establecer canales de comunicación clandestinos con figuras militares, de seguridad y políticas iraníes, así como con activistas de la sociedad civil y altos representantes de las minorías étnicas, y proporcionarles diversas formas de asistencia en sus esfuerzos por derrocar al régimen.
- Alentar y apoyar a la oposición iraní en el extranjero, y prepararla para regresar a Irán una vez que estallen las manifestaciones generalizadas y surja una "situación revolucionaria", para luego ayudarla a tomar el poder.
- Prestar asistencia a las minorías étnicas de Irán, apoyar sus actividades y promover su separatismo con el fin de desestabilizar y debilitar el régimen iraní[15].
Israel y la Administración estadounidense comenzaron a coordinarse para una nueva guerra contra Irán poco después del fin de las operaciones militares en junio de 2025. A pesar de que tanto Trump como Netanyahu declararon que habían obtenido una "gran victoria", la Administración Trump siguió sin poder imponer sus condiciones a Irán en relación con sus programas nucleares y de misiles balísticos, sobre todo porque Irán seguía en posesión de grandes cantidades de uranio enriquecido sin que se tuviera información clara sobre su destino o sobre si Irán podía acceder a ellas o utilizarlas. A finales de 2025, Israel comenzó a filtrar información sobre los éxitos de Irán en la reparación de sus instalaciones de fabricación de misiles balísticos y la reanudación de su programa nuclear[16].
La ola de protestas que estalló en Irán en diciembre de 2025 y la sangrienta represión de las autoridades iraníes contra ellas proporcionaron a Trump un pretexto para aumentar la presión sobre Teherán y obligarlo a aceptar sus condiciones. Netanyahu desempeñó un papel importante al animar a Trump a iniciar una nueva guerra contra Irán, especialmente durante una visita a Washington a principios de febrero de 2026[17]. Acordaron que Israel iniciaría el ataque asesinando a Jameneí y a los líderes iraníes que lo acompañaban, aprovechando la información de la inteligencia militar sobre el lugar y la hora de su reunión. Estados Unidos no podía llevar a cabo este ataque porque la legislación estadounidense prohíbe el asesinato de jefes de Estado extranjeros[18], mientras que Israel asesina a sus adversarios de forma habitual, difuminando las líneas entre la política y el crimen organizado.
Los objetivos bélicos de Israel
Israel no ha declarado explícitamente que el objetivo de su guerra contra Irán sea el cambio de régimen. No obstante, está utilizando todos los medios a su alcance para lograr este objetivo, mediante ataques militares contra objetivos relacionados con el programa nuclear de Irán y sus misiles balísticos, y especialmente contra las instituciones del régimen iraní y sus centros de influencia. Esto incluye a los líderes políticos y militares del régimen, cuarteles generales, bases, instituciones y comandantes del ejército, la Guardia Revolucionaria, el grupo paramilitar Basij, los servicios de inteligencia y la policía, así como la infraestructura económica y administrativa del Estado que sustenta el régimen. Israel está tratando de prolongar la guerra tanto como sea posible para lograr su objetivo, como ha dicho abiertamente Netanyahu[19].
No hay desacuerdo entre las esferas políticas y militares de Israel en cuanto a los objetivos de la guerra. Desde los ataques del 7 de octubre, el ejército israelí ha apoyado el uso de la fuerza militar en cada oportunidad para debilitar a Irán. Sin embargo, el estamento militar también entiende, quizás más que los líderes políticos, que derrocar al régimen iraní no será fácil y probablemente requerirá una campaña aérea larga e intensa dirigida a instalaciones vitales e infraestructuras económicas clave, incluidas las instalaciones de petróleo, gas y energía, y la red eléctrica, lo que afectará a la vida de los iraníes de a pie. Hasta ahora, Washington se ha opuesto a dicha campaña; incluso si lograra sus objetivos, eliminaría por completo la producción petrolera de Irán de los mercados mundiales durante un período prolongado, con repercusiones de gran alcance en los precios mundiales de la energía, algo que la Administración Trump busca evitar.
La divergencia entre Israel y la Administración Trump va más allá de esta cuestión; ambos también discrepan en la cuestión del derrocamiento del régimen iraní. Mientras que la Administración Trump prefiere provocar el cambio desde dentro y obligar al régimen a cambiar sus políticas, conservando al mismo tiempo su estructura actual para evitar un vacío de poder que podría conducir al caos o a una guerra civil, Israel busca su derrocamiento, independientemente de las consecuencias.
Por otra parte, Trump se contradice con frecuencia, y los objetivos de la guerra cambian con la misma frecuencia con la que concede entrevistas, a veces varias veces al día. Mientras tanto, los dirigentes israelíes se muestran persistentes, claros y explícitos en sus objetivos, lo que amplifica su influencia sobre Trump y sobre el proceso de toma de decisiones estadounidense con respecto a Irán.
Conclusión
Israel aprovechó la situación tras los atentados del 7 de octubre y el regreso de Trump al poder en Estados Unidos para concluir décadas de incitación y preparación: atacar Irán y acabar con sus programas nucleares y de misiles. Con ello también se pretendía impedir la aparición de cualquier rival en la región, garantizando así la continuidad de la hegemonía regional de Israel y su monopolio sobre las armas nucleares en Oriente Medio. Cabe señalar que Israel destruyó el programa nuclear de Irak cuando bombardeó el reactor de Ozirak en 1981, así como el de Siria, en un ataque contra la instalación de al-Kibar en 2007. Hoy en día, respaldado por una de las administraciones estadounidenses más favorables de su historia, Israel aspira a ir aún más lejos, derrocando al régimen iraní e incluso sumiendo a Irán en el caos o la guerra civil, lo que en última instancia conduciría a su fragmentación en cantones étnicos o miniestados. Esto se lograría incitando a las diversas minorías que, en conjunto, constituyen aproximadamente la mitad de la población de Irán, y apoyando a las facciones separatistas más radicales del país. Aunque el régimen iraní se esfuerza por resistir la agresión y mantenerse firme frente a los planes israelíes destinados a derrocarlo y dividir el país, el equilibrio de poder se inclina claramente en su contra. Esto es especialmente cierto en ausencia de una superpotencia que apoye a Irán y le proporcione los medios para resistir.
Publicado originalmente por el Arab Center for Research and Policy Studies, puede consultarse en inglés en este enlace.
Las ideas expresadas en este Análisis corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.
Crédito de imagen: EFE / Jason Szenes
Notas y referencias
[1] "Benjamin Netanyahu", Encyclopaedia Britannica. Disponible en: https://www.britannica.com/biography/Benjamin-Netanyahu
[2] Mohamad Bazzi, "Like George W Bush, Trump has started a reckless war based on a lie", The Guardian, 22/6/2025. Disponible en: https://www.theguardian.com/commentisfree/2025/jun/22/trump-iran-george-w-bush-netanyahu
[3] Yuri Drokman, "Netanyahu en 1993: Para 1999, Irán tendrá una bomba nuclear" [en hebreo], Ynet, 3/3/2015. Disponible en: https://www.ynet.co.il/articles/0,7340,L-4632988,00.html
[4] Joel Greenberg, "After years of sounding the alarm, Israel's Netanyahu focuses world attention on Iran", The Washington Post, 29/2/2012. Disponible en: https://www.washingtonpost.com/world/middle_east/benjamin-netanyahu-invokes-holocaust-in-push-against-iran/2012/02/23/gIQAFKdkhR_story.html
[5] Bazzi.
[6] "Binyamin Netanyahu demands 'red line' to stop Iran nuclear programme", The Guardian, 28/9/2012. Disponible en: https://www.theguardian.com/world/2012/sep/27/binyamin-netanyahu-iran-nuclear-programme
[7] "The Israeli Position on the Iranian Nuclear Deal", Situation Assessment, Arab Center for Research and Policy Studies, 26/7/2015. Disponible en: https://www.dohainstitute.org/en/PoliticalStudies/Pages/The_Israeli_Position_on_the_Iranian_Nuclear_Deal.aspx
[8] Mahmoud Muhareb, "US-Israeli Relations in the Aftermath of Netanyahu's Congress Speech", Policy Analysis, Arab Center for Research and Policy Studies, 12/5/2015. Disponible en: https://www.dohainstitute.org/en/PoliticalStudies/Pages/US-Israeli_Relations_in_the_Aftermath_of_Netanyahus_Congress_Speech.aspx
[9] "Watch and read: Netanyahu's full speech to Congress", The Times of Israel, 3/3/2015. Disponible en: https://www.timesofisrael.com/full-text-netanyahus-speech-to-congress/
[10] "U.S. Congress invites Netanyahu for Iran speech, Obama blindsided", Reuters, 22/1/2015. Disponible en: https://www.reuters.com/article/world/us-politics/us-congress-invites-netanyahu-for-iran-speech-obama-blindsided-idUSKBN0KU1TG/
[11] "PM Netanyahu's Address to a Joint Meeting of the US Congress", Oficina del Primer Ministro de Israel, 24/7/2024. Disponible en: https://www.gov.il/en/pages/event-congress240724
[12] Barak Ravid, "Netanyahu: Le propondré a Trump formas de cancelar el acuerdo nuclear con Irán." [en hebreo], Haaretz, 11/12/2016. Disponible en: https://www.haaretz.co.il/news/politics/2016-12-11/ty-article/.premium/0000017f-f5a3-ddde-abff-fde7e7470000
[13] Ephraim Kam, "Iran's Deterrence Concept", Strategic Assessment, Institute for National Security Studies (INSS), vol. 24, nº 3 (julio de 2021). Disponible en: https://www.inss.org.il/wp-content/uploads/2022/12/Irans-Deterrence-Concept.pdf
[14] Raz Zimmat, "La guerra entre Irán e Israel y la estabilidad del régimen iraní" [en hebreo], Institute for National Security Studies (INSS), 24/7/2025. Disponible en: https://www.inss.org.il/he/publication/iran-regime-stablity/
[15] Ibid.
[16] Amos Harel, "A pesar de los logros en los cielos de Teherán, el régimen iraní no da señales de rendirse" [en hebreo], Haaretz, 6/3/2026. Disponible en: https://www.haaretz.co.il/news/politics/2026-03-06/ty-article/.highlight/0000019c-bf91-d0a6-a5ff-bfd1f5050000
[17] Ibid.
[18] Ibid.
[19] Amos Harel, "El asesinato de Jameneí podría ser el primer paso en un intento de cambiar el régimen" [en hebreo], Haaretz, 28/2/2026. Disponible en: https://www.haaretz.co.il/news/politics/2026-02-28/ty-article/.highlight/0000019c-a410-defa-abdf-bef53d600000