EL CEARC EN LOS MEDIOS
Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza en el programa 24h de RNE, la singularidad de las actuales protestas en Irán, marcadas por la predisposición de la administración Trump a actuar al margen del derecho internacional. Subraya que, aunque el malestar interno es real, la sociedad iraní es profundamente nacionalista y difícilmente aceptará una solución impuesta desde fuera que convierta al país en un "vasallo". Además, advierte sobre el peligro de promover figuras como el hijo del Sha desde el exterior sin un plan de estabilidad real y cuestiona la retórica belicista de Washington e Israel, que busca forzar el colapso del régimen sin una alternativa viable que garantice el orden en una región clave: "Hay que pensar en un día después, antes de llevar a cabo acciones irreversibles que pueden sacudir un escenario muy muy complejo y crítico para el sistema internacional y para la energía internacional".
Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza en Las Mañanas de RNE la complejidad de las protestas en Irán. Frente a quienes vaticinan una caída inminente, señala la necesidad de ir con cautela: "No es un régimen que pueda colapsar con la facilidad que algunos están presentando", subrayando que el sistema cuenta con una base social propia y un profundo nacionalismo entre la población, muy celosa de su soberanía frente a injerencias externas. Por otro lado, explica que, aunque el malestar socioeconómico es real, la situación se ve agravada por una capa geopolítica explosiva. Además, advierte sobre el discurso de intervención militar de Donald Trump y la presión de Israel, señalando que el "envalentonamiento" de la Casa Blanca tras otros éxitos internacionales podría llevar a acciones agresivas contra Teherán con "consecuencias que pueden estar fuera de los cálculos".
Tras el sorprendente reconocimiento de Somalilandia por parte del Gobierno de Netanyahu (siendo Israel el primer país del mundo en hacerlo), Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC) analiza en El Periódico las claves de este movimiento disruptivo. Según el experto, el interés de Israel va más allá del control frente a los huzíes: "Israel va buscando tener una influencia directa sobre regímenes, con frecuencia frágiles y que buscan apoyo y reconocimiento internacional: Azerbaiyán, Kurdistán, Somalilandia...". Además, advierte que esta estrategia ha generado una crisis con Egipto, que ve amenazado el tráfico hacia el Canal de Suez. También subraya el temor de El Cairo a que Somalilandia se convierta en un "protectorado israelí" que otorgue a Etiopía una salida al mar, alterando definitivamente el equilibrio de poder en el cuerno de África y la disputa por las aguas del Nilo.
Leyla Hamad Zahonero, investigadora asociada del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza para France24 en español, la escalada de tensión en Yemen tras el bombardeo saudí al puerto de Mukalla. Explica que este ataque es la culminación de un proceso de enfrentamiento por el control de enclaves estratégicos entre fuerzas leales a Arabia Saudí y secesionistas apoyados por Emiratos Árabes Unidos (EAU). Además, subraya que, aunque la relación entre ambas potencias siempre ha sido tensa, la distancia actual es mucho más prominente y trasciende Yemen, afectando a escenarios como Sudán, Libia o Somalia. Añade que este enfrentamiento interno en la coalición beneficia directamente a los insurrectos: "Este enfrentamiento entre EAU y Arabia Saudí en territorio yemení ha servido a los huzíes para reforzar esa narrativa que dice que Yemen está ocupado por fuerzas extranjeras y que ellos son los únicos que representan la unidad".
Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC) analiza en Público las fracturas geopolíticas tras el fin parcial de la guerra en Gaza. Destaca el impacto psicológico del ataque israelí en Doha, que reveló que "el paraguas de defensa de EE. UU. tenía agujeros", generando una profunda desconfianza entre sus aliados árabes. Además, advierte que la guerra "se cerró en falso" y critica la erosión del papel de Europa en la región: "La caída en picado de la relevancia de los 27 tiene que ver con las grandes dinámicas del sistema internacional, pero también con la incoherencia en lo que se refiere a sus valores e intereses". Según el analista, mientras el "Eje de la Resistencia" se debilita tras la caída de los Asad, Arabia Saudí descarta una normalización con un Israel "desbocado", optando por priorizar negocios directos con Trump para salvaguardar su imagen interna.
Cuando se cumple un año de la caída de Bashar al-Asad y por tanto de la llegada de al-Sharaa al frente de Siria, Gabriel Garroum, investigador en Relaciones Internacionales en la Universitat Pompeu Fabra y miembro del Consejo Académico del CEARC, analiza su figura para ABC y califica al actual presidente de "personaje de película" por su reconocida trayectoria yihadista. Explica que su éxito en el liderazgo actual reside en su capacidad de adaptación: "Aunque tenga una solidez ideológica muy marcada bajo un islam extremo, ha sabido leer muy bien las situaciones y ha demostrado una gran capacidad para desarrollar una política pragmática." Además, señala que "el reto principal de Siria es reconectar tras la guerra civil, con el difícil encaje territorial como principal desafío". Aunque al-Sharaa ha logrado que Siria deje de ser un país dinástico y ha mejorado la vida cotidiana, advierte que "nadie puede saber si se perpetuará en el poder", señalando la falta de un mayor diálogo nacional y que las elecciones eligieron al 70% de los representantes "a dedo".
En el aniversario de la caída de Bashar al-Asad, Marta Tawil, investigadora del Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México y miembro del Consejo Académico del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), analiza para RTVE Noticias los retos a los que se enfrenta al-Sharaa en la reconstrucción de Siria. Para ello, señala tres objetivos: "Un objetivo principal es distinguirse claramente del gobierno de la época autoritaria encabezado por los Asad. Eso implica plantear una nueva identidad nacional, una nueva orientación de las relaciones exteriores de Siria, con nuevos principios. Una Siria como polo de equilibrio, abierta al mundo, que no tiene problemas con sus vecinos." Los siguientes objetivos, según Tawil, serían por un lado, explicar quién es Ahmed al-Sharaa en términos generacionales y, por último, el objetivo de la reconstrucción económica del país.
España y Marruecos celebran estos días la XIII Reunión de Alto Nivel (RAN), precedida de un encuentro empresarial, entre ambos países, el 3 de diciembre en Madrid. Irene Fernández Molina, profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad de Exeter y miembro del Consejo Académico del CEARC analiza, para El Periódico, las relaciones actuales entre ambos países. Subraya que "Para Marruecos, aunque los medios afines han escrito que su objetivo es conseguir concesiones de España sobre el espacio aéreo del Sáhara o sobre las delimitaciones marítimas, creo que es más importante consolidar lo ganado y que España ejerza un papel favorable a Marruecos en la Unión Europea." Sin embargo, señala que desde la última RAN, "España ha conseguido estabilidad en las fronteras de Ceuta y Melilla, pero poco más. Marruecos ha ganado mucho: ha conseguido la legitimación española a su posición sobre el Sáhara occidental, que a su vez ha contribuido a producir un efecto arrastre en otros países: desde el reconocimiento de la soberanía sobre el Sáhara de Francia a la postura de Reino Unido, más similar a la española".
Tras los recientes ataques israelíes en Líbano, Rosa Meneses, subdirectora del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), analiza la situación e implicaciones para RTVE Noticias. Al cumplirse un año del alto el fuego entre ambos países, señala que "al principio las intenciones eran buenas, pero Israel no solo está aumentando sus ataques, sino que la otra señal de alarma es que el proceso de desarme de Hezbolá, que el Ejército libanés había presentado al Gobierno en septiembre, parece estar derrapando. Primero por la negativa de Hezbolá a desarmarse, pero también por la propia escalada de Israel, que le da alas para mantenerse en su posición". Por otro lado, añade que "Israel nunca ha dejado de atacar el Líbano, y mientras continúe haciéndolo, le dará a Hezbolá una excusa para que siga existiendo como milicia contra esa ocupación y mientras no exista un Estado fuerte con un Ejército con suficientes capacidades, el que campa a sus anchas es Israel".