Factores determinantes de la respuesta de Arabia Saudí a la guerra de Gaza

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Los palestinos intentan restaurar su hogar que fue destruido por el ejército de ocupación israelí antes de su retirada, en la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza. el 25 de febrero de 2025 Shutterstock / Anas Mohammed

Después de la operación Inundación de Al Aqsa puesta en marcha por Hamás el 7 de octubre de 2023, Arabia Saudí criticó públicamente[1] las acciones de Israel en Gaza y culpó al país de aumentar la tensión, pese a las conversaciones en curso para normalizar las relaciones entre los dos países. Cabe destacar que Arabia Saudí se abstuvo[2] de condenar el ataque de Hamás. La condena de las acciones de Israel no bajó de tono cuando Arabia Saudí acogió[3] la Cumbre extraordinaria árabe-islámica, en la que se creó un comité ministerial para dirigir las iniciativas internacionales destinadas a acabar con la guerra de Gaza. Desde el principio de la guerra, Arabia Saudí ha dejado patente una y otra vez su apoyo a la solución de dos Estados, una posición reafirmada recientemente[4] en una reunión del comité ministerial con representantes de la Unión Europea y de otros países árabes y no árabes en Riad.

La relevancia de Arabia Saudí como líder y potencia económica del mundo árabe y de la región influyó en esa postura. Sin embargo, el país no presionó a los Estados Unidos ni a las naciones occidentales para poner fin a la guerra, ni tampoco anunció una paralización inequívoca del proceso de normalización de relaciones con Israel. En su lugar, intentó revitalizar las negociaciones con Israel sin dejar de insistir en darle prioridad al componente palestino en cualquier acuerdo de paz posible tras la guerra de Gaza.

Al adoptar esta postura, Arabia Saudí tiene muy en cuenta la importancia de su papel, la actitud de su ciudadanía y las opiniones del Mundo Árabe sobre Gaza, así como sus propios intereses estratégicos y económicos. Este planteamiento se engloba en el marco[5] de una política que prioriza la seguridad interna y los intereses económicos nacionales frente a cualquier asunto exterior.

Proteger el nacionalismo saudí

En los últimos años, Arabia Saudí ha experimentado cambios sustanciales, entre ellos el abandono progresivo de la doctrina religiosa salafí-wahabí que antaño definió su legitimidad. El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, ha reconocido[6] que se cometieron errores al optar por el islam salafista en respuesta a la revolución iraní, y está haciendo hincapié ahora en el "nacionalismo saudí" como reemplazo[7] de la identidad religiosa del país. Las personalidades favorables al gobierno han hecho promoción profusamente de esta nueva identidad a través de los medios tradicionales y las redes sociales.

El nacionalismo saudí actual gira en torno a una lealtad compartida hacia el liderazgo político de la familia Al Saud y el orgullo por el progreso económico y las reformas sociales de la nación, todo ello encarnado en la Visión 2030[8]. El núcleo de esta identidad radica en el principio de "Lo saudí primero"[9], que pretende distinguir al reino saudí de los pueblos árabes vecinos y rechaza al mismo tiempo las ideologías transnacionales, en particular el islam salafista y político representado por el wahabismo y grupos como los Hermanos Musulmanes.

Los partidarios del nacionalismo saudí pretenden unir a la nación en torno a una identidad que se sitúe por encima de las influencias históricas de las ideologías arabistas e islámicas. La atención se centra en dar más importancia a los asuntos internos que a los problemas regionales, así como en distanciarse de cuestiones que han sido bastante relevantes para los saudíes en el pasado, como ocurre con la causa palestina. Es interesante destacar el auge de hashtags como "Palestina no es mi causa"[10] en X (anteriormente, Twitter) tras el anuncio de los Acuerdos de Abraham[11] que sirvieron para normalizar las relaciones entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos, Barhéin, Marruecos y Sudán. Estos hashtags subrayan la idea de que cada país debe dar prioridad a sus propios intereses, al margen de las cuestiones relacionadas con Palestina.

Además, se empezó a ver a los palestinos como los propios responsables de sus penurias, alegando que, mientras que Arabia Saudí lo había intentado todo para resolver el problema, los dirigentes palestinos no aprovecharon las oportunidades disponibles. El ex embajador saudí en los Estados Unidos, Bandar bin Sultan, expuso este punto de vista[12] en una serie de televisión de tres episodios en el canal Al Arabiya, haciendo hincapié en los momentos históricos en los que, supuestamente, los líderes palestinos habían dejado escapar las soluciones.

Sin embargo, tras el 7 de octubre, los partidarios del nacionalismo saudí se toparon con una dificultad insalvable. Una gran parte de la sociedad saudí se hizo eco de los sentimientos[13] expresados en todo el mundo y mostró una profunda conmiseración con el sufrimiento del pueblo de Gaza. Las autoridades empezaron a preocuparse por un resurgimiento de las identidades transnacionales, sobre todo porque los grupos islamistas militantes implicados en el conflicto con Israel podrían servir de modelos atractivos para posibles simpatizantes saudíes. Además, afloró el temor a la radicalización[14] de los jóvenes en respuesta a la agresión israelí percibida en Gaza, lo que no haría sino reforzar a los grupos yihadistas más extremos.

Las autoridades saudíes destacaron[15] su inquebrantable oposición a la agresión y su apoyo a la solución de dos Estados, al tiempo que establecieron el tono de la sensibilidad saudí hacia Gaza. Pese a que no se suprimieron del todo las voces que condenaban la agresión israelí y mostraban su solidaridad con Gaza, se tomaron medidas para evitar la movilización de sentimientos que pudieran reforzar las identidades transnacionales.

Aparecieron informaciones sobre restricciones[16] impuestas a las manifestaciones públicas de apoyo a Gaza en Arabia Saudí, entre ellas la aparente prohibición de vestir prendas que hagan referencia a Gaza o a la causa palestina, e incluso detenciones[17] de usuarios de redes sociales que mostrasen su solidaridad con Gaza. Se pusieron límites a las expresiones de simpatía y solidaridad en contextos de entretenimiento para evitar la transmisión de mensajes políticos a un público joven. Se eliminó una fotografía publicada[18] en X de un jugador del club de fútbol Al Hilal con una kufiya, y quienes la publicaron pidieron disculpas por entremezclar de manera fortuita el deporte con la política. Merece la pena mencionar que el porcentaje de saudíes que rechazan el reconocimiento de Israel ha subido a raíz de la guerra en Gaza, en concreto del 38% en 2022 a un 68% en 2023, según el Índice de Opinión Árabe[19].

Además, se siguieron celebrando los conciertos y los eventos de entretenimiento de la Riyadh Season[20] con la presencia de personajes famosos saudíes, árabes e internacionales, y con menciones mínimas a la guerra de Gaza. Se consideró importante no cancelar la Riyadh Season para subrayar la primacía de los intereses y los proyectos de desarrollo nacionales acordes con el objetivo del país de diversificar sus fuentes de ingresos.

El renacer de la identidad nacional con el eslogan "Lo saudí primero" vino acompañado de una crítica más acerada a los movimientos islamistas y a la idea del internacionalismo islámico que se difundió a través de los medios de comunicación saudíes y de las cuentas progubernamentales en redes sociales. Los periódicos saudíes publicaron artículos destacados[21] de condena a Hamás y a su operación del 7 de octubre, presentando al grupo como un títere de la influencia iraní en la región.

Evitar una escalada del conflicto

El afán de Arabia Saudí por diversificar su economía se ha erigido como un factor crucial para las decisiones que adopta en relación con la política exterior. El empeño de atender a la guerra en Yemen, buscar una reconciliación con Irán y Turquía y mitigar los problemas regionales se corresponde con el objetivo de fomentar un clima favorable a las aspiraciones saudíes de diversificación económica. Con la vista puesta en garantizar el éxito de sus iniciativas económicas, Arabia Saudí quiere mantenerse al margen de las tensiones regionales. La guerra de Gaza lo complica, por lo que el reino saudí debe hacer hincapié en una estrategia de desescalada y de prevención de la expansión del conflicto por la región.

En los últimos años, Arabia Saudí ha llevado a cabo inversiones estratégicas en empresas occidentales como Lucid[22]y BlackRock[23] a través del Fondo de Inversión Pública. En medio de la guerra de Gaza, esta estrategia de inversión quedó patente cuando el Fondo de Inversión Pública adquirió[24] una participación del 10% en el grupo empresarial del aeropuerto londinense de Heathrow. Esta decisión pone de manifiesto el compromiso de Arabia Saudí con sus objetivos de inversión con independencia de la guerra, absteniéndose de aprovechar la coyuntura como baza negociadora para detener la guerra.

El objetivo de Arabia Saudí de atraer inversiones para megaproyectos como NEOM ha llevado al país a restar importancia al influjo de la guerra en esta trayectoria. El 20 de octubre se celebró en Riad[25] el foro de Iniciativa de Inversión Futura tal y como estaba planeado, un acto que acogió a 5.000 participantes de 90 países y dio muestra de la intrascendencia de la guerra para los objetivos del foro y la captación de inversiones extranjeras. Además, el último Foro de Inversión entre Arabia Saudí y la UE hizo hincapié en las conexiones[26] entre ambas entidades, confirmando el compromiso de Riad de forjar alianzas con los países de la UE.

Al posicionarse como centro de negocios y lugar de celebración de grandes eventos internacionales, como la obtención de los derechos para albergar el Mundial de la FIFA en 2034[27] y una Expo en 2030[28], Arabia Saudí recalca sus prioridades económicas y el hecho de que esas prioridades influyen en su forma de encarar el conflicto de Gaza. Queda así patente el objetivo crucial de proteger los intereses vinculados a sus metas económicas frente a cualquier repercusión derivada del conflicto. El objetivo principal de Arabia Saudí es impedir la intensificación de los conflictos en la región y evitar la confrontación[29] con Irán y sus aliados.

La interacción de Arabia Saudí con Irán durante la guerra de Gaza parece tener como objetivo la reducción de las tensiones en la región. Hay informaciones que indican que Arabia Saudí presentó ofertas[30] de inversión en Irán con la condición de que el Gobierno iraní contuviese a sus aliados y les impidiera convertir el conflicto de Gaza en una guerra regional de mayor alcance. Además, Arabia Saudí optó por no sumarse a la[31] operación Guardián de la Prosperidad, la coalición encabezada por los Estados Unidos que se creó para conjurar los ataques a buques comerciales en el mar Rojo por parte del grupo yemení Ansar Allah (huzíes). Esta decisión pone de manifiesto la determinación de Arabia Saudí de no inmiscuirse en las disputas regionales. Esta reticencia es anterior al conflicto de Gaza, y las iniciativas anteriores[32] se centraron en buscar una solución política al conflicto yemení.

Arabia Saudí pretende evitar las consecuencias políticas y de seguridad derivadas de la crisis de Gaza en la región. Lo que le preocupa es que los conflictos prolongados puedan desembocar en una inestabilidad de la seguridad en los países vecinos o desencadenar nuevas oleadas de alzamientos populares similares a los de la Primavera Árabe, en especial en Jordania y en Egipto. El auge de las protestas en Jordania a finales de marzo, reforzado por las grandes manifestaciones frente a la embajada israelí en Amán, aumentaron la inquietud saudí ante las posibles consecuencias.

En respuesta, Mohammed bin Salman se puso en contacto[33] con el rey Abdalá II de Jordania para transmitirle su solidaridad y su apoyo a las medidas aplicadas para reforzar la seguridad y la estabilidad en el país. Se puso en marcha una campaña mediática para defender a Jordania[34], con especial hincapié en su seguridad como una "línea roja" para Arabia Saudí. En esta campaña se atribuyeron las protestas[35] a los Hermanos Musulmanes, supuestamente respaldados por Irán, valiéndose del temor a un renacimiento de la organización y a su efecto desestabilizador para los regímenes árabes a raíz del conflicto de Gaza.

Compromiso con las iniciativas de normalización

Tras el inicio de la guerra de Gaza, circularon informaciones que sugerían que Arabia Saudí había puesto en pausa las conversaciones[36] de normalización con Israel. Pese a las dificultades que se vislumbraban para la reanudación de las negociaciones de normalización durante el conflicto, los Estados Unidos se mantuvieron dispuestos a dejar abiertas todas las opciones al respecto. Las visitas[37] de funcionarios y congresistas estadounidenses a Riad en las primeras semanas de la guerra sirvieron para preservar el impulso hacia la normalización de relaciones en el contexto de la guerra en Gaza. Los debates sobre la normalización se reavivaron, y Arabia Saudí solicitó que la senda de normalización pasase por hacer avances[38] hacia la creación de un Estado palestino. La visita a Riad del Secretario de Estado Blinken a finales de abril demostró[39] que, por lo que respecta al bando estadounidense-saudí, el acuerdo de normalización estaba cerca de alcanzarse.

Pese a las dificultades que se vislumbraban para la reanudación de las negociaciones de normalización durante el conflicto, los Estados Unidos se mantuvieron dispuestos a dejar abiertas todas las opciones al respecto.

Para Arabia Saudí, el acuerdo de normalización es un medio para consolidar los lazos con los Estados Unidos y obtener garantías en materia de defensa. Lo que quiere conseguir[40] es un pacto militar con los Estados Unidos que le asegure el apoyo estadounidense en caso de ataque. Además, desea tener acceso a armamento avanzado, construir un reactor nuclear con fines pacíficos y colaborar con los Estados Unidos en tecnología e Inteligencia Artificial. La normalización sirve de vía para fortalecer las relaciones con Washington, y muchos Estados árabes lo ven como una oportunidad de sacar partido de la influencia israelí en el Gobierno estadounidense.

A pesar de la guerra de Gaza, Arabia Saudí sigue comprometiéndose con las iniciativas de normalización de relaciones y está dando prioridad a la negociación de un tratado de defensa con los Estados Unidos durante la presidencia de Biden. Sin embargo, los informes filtrados de un plan B[41], que apuntan a un pacto de defensa estadounidense-saudí incluso sin que la normalización en curso con Israel llegue a buen puerto, explican la urgencia de Arabia Saudí por cerrar el acuerdo. Aun así, ese acuerdo carece del peso histórico deseado por el gabinete de Biden y podría toparse con obstáculos para recabar el visto bueno del Congreso sin una normalización de relaciones con Israel.

Aunque Arabia Saudí ha tenido algunas interacciones con Israel como recibir[42] a sus representantes e invertir en[43]empresas israelíes, se trata de iniciativas que no llegan al nivel de normalización absoluta deseado por todas las partes implicadas. La normalización propuesta conlleva una asociación económica y de seguridad con la idea de promover una alianza regional. Arabia Saudí es consciente de las ventajas que comporta una alianza de ese tipo en el aspecto militar y de seguridad, por lo que se compromete a seguir estudiando las posibilidades al respecto.

Un logro diplomático

Arabia Saudí considera que la prolongación de la guerra en Gaza exacerba los riesgos que pretende evitar, como son la posible intensificación de las hostilidades, las repercusiones perjudiciales para sus intereses económicos, el auge de las ideologías extremistas entre la juventud árabe y saudí y la aparición de mayores escollos en las negociaciones con los Estados Unidos para obtener garantías en materia de seguridad y firmar un tratado de defensa. Por lo tanto, se decanta por acciones dirigidas a detener la guerra y crear un ambiente propicio para alcanzar una solución. En ese sentido, el acuerdo de normalización tendría una función crucial en el proceso.

Arabia Saudí se inclina por acciones dirigidas a detener la guerra y a crear un ambiente propicio para alcanzar una solución, y el acuerdo de normalización cumpliría una función crucial en este proceso.

Esta postura permite que Arabia Saudí encare la normalización como un elemento constructivo para hacer frente al conflicto, presentándolo como un logro diplomático que contribuirá a aliviar la difícil situación del pueblo palestino y a promover soluciones integrales para la cuestión palestina, aunque sea con un horizonte a largo plazo, sobre la base de la solución de dos Estados.

Al enmarcar la normalización como parte de la solución, Arabia Saudí pretende proyectar una imagen positiva de sus iniciativas al mundo árabe e islámico. Algunos comentaristas estadounidenses[44] han apuntado al posible papel de Arabia Saudí como mediador y pacificador en el conflicto, supeditado a que el acuerdo de normalización aborde la cuestión palestina, algo que depende en gran medida de las concesiones efectuadas por el gobierno de derechas liderado por Benjamin Netanyahu.

Este análisis fue publicado originalmente por el Arab Center for Research and Policy Studies (ACRPS). Puede consultarse aquí. 

Las ideas expresadas en este análisis corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.

Crédito de imagen: Shutterstock / Anas Mohammed


Notas y referencias

[1] "Foreign Ministry KSA", X, 7/10/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/6er2V7HD

[2] Barak Ravid, "Hamas Attack Delivers Major Blow to Biden's Push for Saudi-Israel Normalization", Axios, 8/10/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/ier21sEN

[3] "Joint Arab-Islamic Summit-Commissioned Ministerial Committee Meets United Nations Human Rights High Commissioner", Organización para la Cooperación Islámica, 13/12/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/5er208Bf

[4] "Riyadh Co-Chair Statement on Efforts to Implement the Two-state Solution, including the Recognition of the Palestinian State", Saudi Press Agency, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Wer23FEi

[5] Tobias Borck, "Kingdom of Change: Saudi Arabia's Evolving Foreign Policy", RUSI, 5/6/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Mer24Xhq

[6] Ahmed Nagi, "Saudi Arabia's Split-Image Approach to Salafism", Malcolm H. Kerr Carnegie Middle East Center, 13/9/2022, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/3er27med

[7] Bernard Haykel, "Saudi Arabia's New Nationalism", Project Syndicate, 29/9/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Ker9qiHk

[8] Visión 2030 saudí, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Yer9wTu6

[9] Eman Alhussein, "Saudi First: How hyper-nationalism is transforming Saudi Arabia", European Council on Foreign Relations, 19/6/2019, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/yer9rsWj

[10] "Saudi activists accused of launching hashtag 'Palestine is not my cause'", Middle East Monitor, 23/04/2020, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/wer9t2TD

[11] "The Abraham Accords Declaration", Departamento de Estado de los Estados Unidos, consultado el 18/05/2024 en https://cutt.ly/ter9yIDZ

[12] "Full transcript:  Prince Bandar bin Sultan's interview on Israel-Palestine conflict", Al Arabiya News, 7/10/2020, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/wer9iKSN

[13] "Arab Public Opinion about Israel's War on Gaza", Arab Center Washington DC, 8/02/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/3er9ohCe

[14] Thomas L. Friedman,"What Worries Me About the Gaza War After My Trip to Arab States", The New York Times, 12/12/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/cer9sbXX

[15] R. Clarke Cooper, "The future of Saudi-Israeli relations is a balancing act between Palestinian and regional interests", Atlantic Council, 22/02/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Ner9dOH0

[16] "Saudi Arabia's Israel Strategy Upended by Anger Over Gaza War", Financial Times, 30/3/2024, consultado el 28/05/2024 en https://cutt.ly/7er9zR3p

[17] "Saudi Arabia Steps Up Arrests Of Those Attacking Israel Online", Bloomberg, 2/05/2024, consultado el 18/05/2024 en https://cutt.ly/Jer9xJbx

[18] "Saudi Football Club Deletes Tweet Expressing Solidarity with Gaza", Middle East Monitor, 23/10/2023, consultado el 18/05/2024 enhttps://cutt.ly/Ter9cdBJ

[19] Arab Center for Research and Policy Studies, "Arab Public Opinion About the Israeli War on Gaza" (Doha: 2024), consultado el 18/05/2024 en https://cutt.ly/Zer9nGPT

[20] "The Internet Criticises Saudi Arabia's Riyadh Season Amidst the Israel-Palestine War: 'So Disappointing'", Mashable Middle East, 30/10/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Ber9meHX

[21] Elie Podeh & Elad Giladi, "Is Hamas losing the media battle to Israel in the Arab press? – opinion", The Jerusalem Post, 9/11/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/3er9EStr

[22] Chester Dawson & Edward Ludlow, "EV Maker Lucid Surges on $1 Billion LifelineFrom Saudi Investor", Bloomberg, 25/3/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/der9RzdW

[23] "BlackRock, Saudi Sovereign Wealth Fund to Launch Riyadh-Based Investment Firm", The Wall Street Journal, 30/4/2024, consultado el 18/05/2024 en https://cutt.ly/Fer9IASJ

[24] "Saudi Investment Fund to Buy 10% Stake in Heathrow Airport", BBC, 29/11/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Cer9OcMa

[25] "5,000 Participants from 90 Countries to Join 'FII' Forum in Riyadh", Asharq Al-Awsat, 20/10/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Jer9POc5

[26] "Saudi Arabia planning to invest $427bn through partnerships:  Minister", Arab News, 23/10/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/rer9P3OO

[27] "Saudi Arabia Launches Uncontested 2034 FIFA World Cup Bid", ESPN, 1/3/2024, consultado el 18/05/2024 en https://cutt.ly/2er9Gxsp

[28] "Expo 2030 Riyadh", Oficina Internacional de Exposiciones, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/7er9HrDE

[29] David Ottaway, "Saudi-Iranian Relations Restored But Remain Tense", Wilson Center, 9/3/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/der9LSAI

[30] "Saudi Arabia Offers Iran Investment to Blunt Gaza War", Bloomberg, 29/11/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/2er9XIp8

[31] "Hoping for Peace With Houthis, Saudis Keep Low Profile in Red Sea Conflict", The New York Times, 25/12/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/per9V4gO

[32] Ahmed Nagi, "Catching Up on the Back-channel Peace Talks in Yemen", International Crisis Group, 10/10/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/0er9B5Vp

[33] "Saudi Crown Prince backs Jordan's security measures in phone call with King Abdullah", Saudi Gazette, 5/4/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/ker9NJxo

[34] Abdulaziz Sager, "Concerns Over Jordan's Stability — The View from Riyadh", Arab News, 3/4/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Ser90GVG

[35] "Who benefits from destabilizing Jordan's security?", Arab News, 2/4/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Eer98ayq

[36] "Saudi Arabia Pauses Normalisation Talks with Israel Amid Ongoing War with Hamas", France 24, 14/10/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/yer98GCR

[37] "US Senators to Travel to Israel, Saudi Arabia to Push Deal", Reuters, 15/10/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Her94SBh

[38] "Saudi Arabia: No Israel Ties without Recognition of Palestinian State", Reuters, 7/02/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/ner97tcL

[39] "Blinken Says US Almost Ready with Saudi Rewards for Israel Normalization", France 24, 29/4/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Ker96Qec

[40] "US and Saudis Near Defense Pact Meant to Reshape Middle East", Bloomberg, 1/05/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Per3qdk2

[41] "Saudis Push for 'Plan B' that Excludes Israel from Key Deal with US", The Guardian, 1/05/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/oer3qF0M

[42] "Israeli Minister Arrives in Saudi Arabia in First Public Visit", Al Jazeera, 26/9/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/0er3wfxq

[43] "Kushner's Saudi-Backed Afinity to Acquire Stake in Israeli Firm", Bloomberg, 6/9/2023, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/Ger3eH05

[44] Thomas L. Friedman, "Only Biden and M.B.S. Can Redirect the Israeli-Palestinian Conflict", The New York Times, 13/02/2024, consultado el 19/05/2024 en https://cutt.ly/wer3ruPZ

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