Israel intensifica el conflicto con sus ataques contra los dispositivos de comunicación de Hezbolá

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Dispositivos de comunicación de Hezbolá. / ACRPS

Resumen

En la mañana del domingo 22 de septiembre, Hezbolá lanzaba decenas de misiles contra la base militar de Ramat David, cercana a Haifa, en respuesta a los reiterados ataques israelíes contra el Líbano a lo largo de la semana anterior. Los bombardeos aéreos de Israel sobre el barrio de Dahiyeh, en el sur de Beirut, el 20 de septiembre causaron decenas de muertos y heridos. Se produjeron apenas unos días después del ataque a gran escala del 17 y 18 de septiembre contra dispositivos de comunicaciones, principalmente buscas y walkie-talkies, utilizados por miembros de Hezbolá, cuya detonación coordinada mató a 39 personas y provocó miles de heridos[1]. Mientras Hezbolá acusaba a Israel de estar detrás de la operación, que afectó a diferentes zonas y sembró el caos en todo el país, Israel hacía referencia al inicio de una "nueva fase" del conflicto que podría ser preludio de una escalada más amplia y violenta.

Las explosiones

La oleada de explosiones de buscas utilizados por los miembros de Hezbolá se produjo casi simultáneamente en el Líbano y Siria en la tarde del 17 de septiembre[2]. Previamente, la organización había decidido pasar a utilizar este tipo de dispositivo, que no emplea tecnología GPS, al considerarlo un medio de comunicación más seguro entre sus miembros y combatientes. Los buscas se introdujeron como alternativa a los teléfonos móviles, cuyo uso se había prohibido a la luz de las operaciones de pirateo de Israel. Desde el estallido del conflicto entre Hamás e Israel el 8 de octubre de 2023, Israel ha puesto en su punto de mira a cientos de miembros y líderes de Hezbolá implicados en lo que la organización llama el "Frente de Apoyo a Gaza". Al día siguiente, una oleada de ataques más violentos, aunque menores en número, tuvo como objetivo los dispositivos de comunicaciones inalámbricas portátiles utilizados por miembros y comandantes de campo de Hezbolá[3].

Aunque Israel no ha reivindicado la autoría de los ataques, fuentes de organismos de seguridad y medios de comunicación, así como mandos militares israelíes, han insinuado que es el ejército israelí, en cooperación con el Mossad, quien está detrás de la operación. Muchos diplomáticos internacionales y organizaciones de derechos humanos han condenado los ataques, tildándolos de actos arbitrarios y censurables que violan las reglas aceptadas de la guerra[4].

Para Hezbolá, el incidente representa el mayor fallo de seguridad desde su fundación a comienzos de la década de 1980 y ha hecho que el temor a la propagación de la guerra aumente, en particular después de que el secretario general de la organización haya prometido responder a esta "masacre" cometida por Israel[5].

Una operación de seguridad compleja

Numerosas fuentes apuntan a que, en meses anteriores de este año, se había introducido en el Líbano un lote de buscas AR-924 después de que Hezbolá prohibiese el uso de teléfonos móviles entre sus unidades de combate y efectivos debido a su vulnerabilidad a las operaciones de pirateo informático israelíes. El fundador de la empresa taiwanesa Gold Apollo[6], fabricante de estos dispositivos, negó que su compañía hubiese producido los buscas utilizados en los ataques y señaló que estos habían sido fabricados en Europa por BAC Consulting KFT[7], una empresa húngara autorizada para utilizar la marca de Gold Apollo para fabricar buscas en determinadas zonas[8]. Las fotografías de los walkie-talkies detonados al día siguiente (el 18 de septiembre) dejaban ver pegatinas con el logotipo de la empresa japonesa ICOM, que está especializada en la fabricación de equipos de radiocomunicación[9]. La compañía, que produce sus walkie-talkies en Japón, no pudo confirmar en ese momento si los equipos detonados en el Líbano habían salido de sus instalaciones, ya que dejó de fabricar ese modelo hace 10 años[10]. Al mismo tiempo, se supo que las agencias de seguridad búlgaras estaban investigando a una sociedad con sede en Sofía registrada bajo el nombre de Norta Global, que podría haber intervenido en la venta de los buscapersonas a Hezbolá.

The New York Times publicó que la empresa húngara BAC Consulting, relacionada con las explosiones de los buscas en el Líbano, no era probablemente más que una tapadera israelí, relacionada a su vez con al menos otras dos empresas ficticias creadas para ocultar la verdadera identidad de las partes autoras de la fabricación de los dispositivos. Según el diario estadounidense, la empresa húngara se dedicó a atraer a diferentes clientes centrándose especialmente en Hezbolá, cuyos lotes se fabricaban por separado y llevaban una carga de explosivos implantada en el interior de los dispositivos y conectada a la batería. En un primer momento, los buscas fueron llegando al Líbano en pequeñas cantidades durante el verano de 2023, antes de la guerra de Israel contra Gaza. Sin embargo, después de que Hezbolá y sus aliados se dieran cuenta de que las comunicaciones por teléfono móvil, incluso los mensajes cifrados, habían dejado de ser seguras, la demanda de buscas fue en aumento. En un discurso pronunciado el 13 de febrero, el secretario general de Hezbolá, Hasan Nasrala, advirtió a los miembros de la organización de que sus teléfonos eran más peligrosos que los espías israelíes. De esta manera, a lo largo del verano llegaron al Líbano miles de buscas que se distribuyeron entre los miembros de Hezbolá y sus aliados como medida de precaución[11].

El centro de gravedad se desplaza hacia el norte

Hay dos posibles hipótesis que podrían explicar por qué se eligió este momento para hacer explotar los dispositivos de comunicaciones de Hezbolá. La primera de ellas es que Israel decidiese detonarlos apresuradamente el 17 de septiembre, cuando las agencias de seguridad de Hezbolá habrían comenzado a albergar dudas acerca de ellos, para no perder la oportunidad. En este supuesto, Israel habría lanzado el ataque pese a que los dispositivos trampa habían sido preparados originalmente para paralizar el sistema de control y comando de Hezbolá en la víspera de una posible ofensiva a gran escala sobre el Líbano[12]. Esto explicaría por qué las explosiones tuvieron lugar justo un día después de que el enviado especial de Estados Unidos, Amos Hochstein —quien está al cargo de las negociaciones entre el Líbano e Israel—, se reuniese tanto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como con el ministro de Defensa, Yoav Gallant. La visita fue un nuevo intento del Gobierno de Biden de evitar una escalada mayor entre Israel y Hezbolá que pudiese degenerar en una guerra regional a gran escala a tan solamente unas semanas de las decisivas elecciones generales en Estados Unidos.

Sin embargo, el hecho de que Hezbolá siguiese distribuyendo buscas entre sus miembros incluso unos días antes del ataque, como sugieren diversas fuentes, apunta a una hipótesis distinta. Según ésta, Israel habría detonado deliberadamente los dispositivos de comunicaciones de la organización en este momento para obligarla a ceder a las presiones, ejercidas por los israelíes a través de Hochstein, de desvincular al frente libanés de Hezbolá del frente de Gaza[13]. El Consejo de Seguridad de Israel ha hecho de la vuelta de los israelíes al norte del país uno de los principales objetivos de la guerra[14]. En la víspera de los atentados, sin precedentes tanto en forma como en escala, el ministro de Defensa Gallant y Netanyahu se apresuraron a pronunciarse públicamente sobre el desplazamiento del centro de gravedad militar hacia el norte y la vuelta de los residentes[15]. Estas declaraciones fueron seguidas por el traslado de la 98ª División desde la Franja de Gaza hasta la frontera con el Líbano para sumarse al contingente de la 36ª División, que había permanecido acuartelada en el norte frente a las líneas de Hezbolá desde que la guerra de Gaza empezase hace casi un año[16].

Implicaciones de los ataques

Desde el estallido de la guerra de Gaza, y la decisión de Hezbolá de abrir un frente para apoyar a las facciones de resistencia palestinas, la confrontación entre Hezbolá e Israel se ha desarrollado dentro de las reglas de enfrentamiento, concentrándose principalmente en una franja de entre 5 y 10 km a ambos lados de la frontera. Este ha sido el caso salvo por una serie de violaciones cometidas por Israel dentro del territorio libanés, como el asesinato del número dos de Hamás, Saleh al-Arouri, en uno de los barrios del sur de Beirut en enero de 2024. Sin embargo, tras la reciente disminución de la intensidad de las operaciones militares en Gaza, Israel ha comenzado a acelerar de forma significativa la actividad bélica en el norte, donde las bases de Hezbolá en todo el Líbano —entre ellas su bastión en Baalbek, en el valle de la Bekaa, Hermel y otras zonas— han sido objeto de bombardeos que han culminado con el asesinato del comandante militar de la organización, Fuad Shukr, en el municipio de Haret Hreik, Beirut, a finales de julio.

Claramente, Israel está desplazando el foco al frente libanés con el objetivo de imponer a Hezbolá nuevas reglas de enfrentamiento y forzar un cambio profundo en el panorama de seguridad fronterizo después de debilitar su capacidad militar y obligarla a replegarse al norte del río Litani. Además, trata de ejercer presión sobre el Líbano para que abandone sus pretensiones en materia fronteriza obligando al país a reconocer una frontera terrestre tras el acuerdo de demarcación de la frontera marítima en 2022. Los ataques con explosivos contra la red de comunicaciones de Hezbolá indican que el Gobierno de Netanyahu está ya preparado para combatir abiertamente con la organización en el Líbano tras haber arrasado la mayor parte de Gaza.

Hasta ahora, resultaba obvio que, ocupado en su genocidio en la Franja, Israel estaba evitando abrir un frente con Hezbolá en el norte. De hecho, asignó tres divisiones militares a controlar la situación en Cisjordania, que amenazaba con explotar debido a las políticas de ocupación y a las prácticas violentas de los colonos. Israel no podía entonces permitirse abrir simultáneamente un frente en el Líbano debido a que carecía de los recursos humanos y las capacidades militares necesarias para hacerlo. Hezbolá, por su parte, eludía también una guerra a gran escala, como ponen de manifiesto su comportamiento y sus respuestas. Al darse cuenta de ello, Israel ha desplegado ahora un plan de acción que dará paso a la escalada que había estado evitando.

En el punto actual, los líderes israelíes consideran que pueden hablar de la vuelta de los residentes del norte a sus casas como objetivo principal de la guerra. Esto hace que la eventual escalada en el frente con el Líbano en unas condiciones regionales e internacionales favorables para Israel sea ahora más probable. La debilidad del presidente Joe Biden y la preocupación de su Gobierno por las elecciones presidenciales del 5 de noviembre de 2024 tienen una especial influencia en esta cuestión.

En un discurso pronunciado el 19 de septiembre, Nasrallah se posicionó directamente contra dicho objetivo afirmando que los israelíes no volverán a las ciudades del norte. Entretanto, medios afines a Hezbolá presentaban esta réplica como un fracaso de Netanyahu en la consecución de este nuevo objetivo bélico que había fijado y prometido alcanzar. Desde entonces, la cuestión de la respuesta de Israel sigue abierta.

Conclusión

Aunque el ataque israelí a la red de comunicaciones de Hezbolá no conlleva un cambio estratégico en el equilibrio de poder con la organización, que sigue poseyendo un amplio arsenal de misiles capaces de provocar daños significativos en Israel, supone un importante revés para el sistema de comunicaciones y el aparato de seguridad del grupo. Determinar el alcance de la intrusión y las medidas de recuperación necesarias requerirá tiempo. Además, la operación ha puesto a prueba a Hezbolá. Si el grupo no responde a este golpe sin precedentes contra el Líbano y Hezbolá en una medida acorde con las declaraciones que su secretario general hizo el 19 de septiembre, abrirá la puerta a una escalada adicional por parte de Israel y a una violación sin restricciones del territorio libanés. Esto pudo ya constatarse con el ataque lanzado por Israel contra una reunión de líderes de Hezbolá en el sur de Beirut el 20 de septiembre en el que perdieron la vida varios de los asistentes, entre ellos Ibrahim Aqil, el comandante de operaciones especiales de la organización. Si Nasrala cumple sus amenazas, correrá el riesgo de entablar tardíamente una confrontación militar con Israel, que parece ya libre para operar sin restricciones en el Líbano. Pero, lo más importante de estos acontecimientos es que, con sus métodos para localizar y asesinar oponentes o sembrar el terror sin ninguna atención a las consecuencias, Israel ha transgredido todas las normas de la guerra en el actual conflicto, abriendo así una nueva etapa en la guerra convencional que plantea muchas preguntas para el futuro.

* Publicado originalmente por el Arab Center for Research and Policy Studies (ACRPS). Puede consultarse aquí. 

Las ideas expresadas en este documento corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.

Crédito de imagen: ACRPS


Notas y referencias

[1] "Al-Abyad anuncia la cifra total de fallecidos durante los dos días de ataques del enemigo: 37 muertos y 2931 heridos" (original en árabe), Ministerio de Salud Pública de la República del Líbano, 19/9/2024, consultado el 22/09/2024, en: https://n9.cl/zu7v0

[2] "Explosiones de buscas: ¿qué ha pasado en el Líbano? Ocho puntos que explican el incidente" (original en árabe), Al Jazeera Net, 17/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/7v3woh

[3] "Hoy, walkie-talkies; mañana, quizá frigoríficos. Crece el temor a la explosión de dispositivos entre los habitantes del Líbano" (original en inglés), The Economic Times, 19/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/nhervo

[4] "Explosiones de walkie-talkies: los ataques contra Hezbolá matan a 20 personas mientras Israel anuncia un desplazamiento de la actividad hacia el norte" (original en inglés), The Guardian, 18/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/p287y

[5] Declaraciones del secretario general de Hezbolá en el Líbano, Hassan Nasrala, canal de Al Jazeera en YouTube, 9/19/2024, visualizado el 9/22/2024, en: https://n9.cl/imuzpx

[6] "¿Qué sabemos acerca de las mortales explosiones de buscas en el Líbano?" (original en inglés), Reuters, 18/9/2024, consultado el 22/9/2024, en:https://n9.cl/avk4ro

[7] Ibid.

[8] "El Líbano se tambalea con la explosión de más dispositivos y el aumento del número de víctimas" (original en inglés), The Washington Post, 18/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/09pzqy. Sin embargo, el portavoz del Gobierno húngaro Zoltan Kovács declaró que "los buscas entregados a Hezbolá nunca habían pasado por Hungría". Además, señaló que BAC Consulting solamente actuó como intermediaria y no estuvo implicada en la manipulación de los dispositivos. Kovács también comentó en redes sociales que el Servicio de Seguridad Nacional de Hungría estaba cooperando con sus socios internacionales en la investigación del caso. Véase: "Hoy, walkie-talkies; mañana, quizá frigoríficos".

[9] "La japonesa ICOM abre una investigación sobre los walkie-talkies con su logo tras las explosiones del Líbano" (original en inglés), Reuters, 19/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/exmjw

[10] ICOM, que cotiza en la Bolsa de Tokio, anunció que publicaría información actualizada en su sitio web tanto pronto como estuviera disponible. La empresa —con sede en Osaka y oficinas en varios países, entre ellos Estados Unidos, Alemania y China— declaró que aquellos de sus productos que se destinan a mercados extranjeros se venden exclusivamente a través de distribuidores autorizados y que sus exportaciones se someten a las inspecciones prescritas por la normativa de vigilancia de la seguridad comercial de Japón. La compañía ya había advertido previamente de la presencia en el mercado de falsificaciones de sus dispositivos, en particular de modelos descatalogados. En un comunicado anterior, la empresa había indicado que el modelo IC-V82 dejó de fabricarse en 2014.

[11] "Las explosiones de los buscas: cómo construyó Israel su caballo de Troya moderno" (original en inglés), The New York Times, 18/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/fnn9p

[12] "Aprovechar la oportunidad o perderla: Israel lanza un ataque contra el Líbano ante el temor a que se descubra su estrategia" (original en inglés), The Palestine Chronicle, 18/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/7c1ie

[13] Itamar Eichner: "Hochstein visita Israel con cada vez más voces pidiendo atacar a Hezbolá" (original en inglés), Ynetnews, 16/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/hgs63f

[14] "El Líbano se tambalea con la explosión de más dispositivos y el aumento del número de víctimas".

[15] James Mackenzie: "El primer ministro israelí Netanyahu asegura que los residentes del norte volverán a sus hogares" (original en inglés), Reuters, 18/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/kh1ez

[16] Emanuel Fabian, "Las FDI movilizan a la 98ª División en el norte de Israel en un contexto de escalada de las tensiones con Hezbolá" (original en inglés), The Times of Israel, 18/9/2024, consultado el 22/9/2024, en: https://n9.cl/gg1ch8

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