Las difíciles opciones de Líbano: la agresión israelí y el alto el fuego de Washington

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BEIRUT (Líbano), 27/03/2026.- Miembros de las Fuerzas Especiales de la Rama de Información montan guardia en un puesto de control durante una jornada de seguridad en el centro de Beirut, Líbano, el 27 de marzo de 2026. EFE/EPA/WAEL HAMZEH

Tras el anuncio de un alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, el presidente estadounidense Donald Trump anunció, el 16 de abril de 2026, una tregua de diez días en Líbano, que entraría en vigor al día siguiente[1]. Según el acuerdo de alto el fuego original concluido entre Irán y Estados Unidos, con la mediación de Pakistán, se pretendía incluir a Líbano. Sin embargo, Israel y Estados Unidos incumplieron esta cláusula, insistiendo en separar el curso de la guerra en Líbano de la guerra contra Irán[2]. Con este fin, Washington anunció posteriormente el inicio de negociaciones directas entre Líbano e Israel. La primera sesión se celebró a nivel de embajadores en el Departamento de Estado de Estados Unidos dos días antes de que se anunciara la tregua entre Hezbolá e Israel. Esta coincidencia dio la impresión de que el acuerdo de alto el fuego era el resultado de esas negociaciones.

Líbano y la guerra de Irán

Dos días después de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero de 2026, Hezbolá entró en la guerra, lanzando una salva de cohetes desde el sur de Líbano hacia la base de defensa antimisiles de Mishmar HaCarmel, al sur de Haifa, en la madrugada del 2 de marzo de 2026. Hezbolá reivindicó la autoría del ataque en un comunicado escrito, presentándolo como una represalia por el asesinato del ayatolá Alí Jameneí y "en defensa de Líbano y su pueblo"[3]. El ataque supuso el primer lanzamiento de cohetes de Hezbolá contra Israel en 15 meses, a pesar de los continuos ataques israelíes contra la organización a lo largo de ese periodo. A pesar de entrar en la guerra en un aparente acto de solidaridad con Irán, Hezbolá también trató de aprovechar el conflicto para alterar el equilibrio de disuasión que Israel había impuesto tras el acuerdo de alto el fuego del 27 de noviembre de 2024.

Durante ese periodo, Israel violó de forma sistemática y unilateral el alto el fuego, llevando a cabo cientos de ataques contra instalaciones y objetivos de Hezbolá, lo que provocó la muerte de unos 500 de sus combatientes y comandantes de campo, entre ellos Haizam Ali Tabatabai, jefe de Estado Mayor del partido y miembro de su Consejo de la Yihad, sin que Hezbolá respondiera[4]. Hezbolá, que se había comprometido a respetar el alto el fuego, se vio limitado por consideraciones internas libanesas. También se vio debilitado por los duros golpes que había sufrido en su frente de apoyo durante la guerra de Gaza. Al mismo tiempo, el grupo trató de preservar, y posiblemente reconstruir, lo que quedaba de su fuerza militar y moral. Esto se produjo tras el asesinato de varios de sus líderes políticos, militares y de seguridad más destacados, entre los que destacaba su antiguo secretario general, Hasan Nasrallah. Mientras tanto, Israel atacaba las capacidades militares y el personal de Hezbolá sin sufrir represalias. Junto con Estados Unidos, estaba aumentando la presión sobre el presidente libanés, Joseph Aoun, y el Gobierno encabezado por el primer ministro, Nawaf Salam, a principios de 2025. Esta presión tenía como objetivo empujar al Ejército libanés a participar en el desarme de Hezbolá, lo que culminó en una reciente decisión del Gobierno de prohibir su ala militar. En una sesión celebrada el 7 de agosto de 2025, el Gobierno aprobó los términos de una propuesta presentada por el enviado estadounidense, Thomas Barrack, para consolidar el alto el fuego entre Líbano e Israel, alcanzado el 27 de noviembre de 2024, que incluía un calendario para el desarme de Hezbolá[5].

En un intento por evitar que Líbano entrara en una nueva guerra, el Gobierno, apenas unas horas después del ataque de Hezbolá contra Israel el 2 de marzo de 2026, convocó apresuradamente una sesión presidida por Aoun y emitió una decisión en la que se subrayaba el rechazo de Líbano a cualquier acción militar lanzada desde su territorio, al tiempo que se afirmaba que la decisión de la guerra y la paz debía recaer exclusivamente en el Estado. La decisión también exigía la prohibición inmediata de las actividades militares y de seguridad de Hezbolá[6]. Aoun se había adelantado a la reunión del Consejo de Ministros al calificar la acción de Hezbolá de "imprudente", ya que, según su declaración, exponía a Líbano al riesgo de verse arrastrado a un conflicto regional. Esta postura también fue compartida por el primer ministro, Nawaf Salam, quien se comprometió a proteger al pueblo libanés[7].

Agresión israelí

Israel siguió violando el acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024 y aprovechó los ataques de Hezbolá para lanzar una ofensiva a gran escala contra Líbano. Movilizó alrededor de cinco divisiones militares para la operación, fijándose un objetivo claro: ocupar la zona entre la frontera y el río Litani y expulsar de ella a Hezbolá de forma permanente. Israel había advertido en repetidas ocasiones de que, si el Gobierno libanés no procedía al desarme de Hezbolá y lo expulsaba del sur del Litani, se encargaría él mismo de hacerlo[8].

Israel, sorprendido por el desempeño de Hezbolá y por el hecho de que conservara una capacidad de combate significativa a pesar de los ataques que había sufrido durante más de dos años de combates, recurrió a replicar el modelo de Gaza en Líbano. Declaró inhabitables zonas enteras al sur del Litani y desplazó de ellas a más de un millón de libaneses, tras arrasar pueblos enteros. El bombardeo se extendió también a los suburbios del sur de Beirut, el valle de la Bekaa y otras partes del país, dirigiéndose contra todo lo relacionado con Hezbolá, incluidas sus instituciones financieras, sociales y educativas.

El 9 de marzo de 2026, Aoun presentó una iniciativa para poner fin a la guerra, basada en un alto el fuego total como requisito previo para cualquier acuerdo. La propuesta exigía la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés y el redespliegue del Ejército libanés a lo largo de la frontera internacional, lo que permitiría al Estado afirmar su autoridad en el sur y abordar la cuestión de las armas fuera del control estatal. A cambio, preveía negociaciones directas con Israel bajo patrocinio internacional para alcanzar acuerdos de seguridad permanentes y poner fin al estado de conflicto entre ambas partes[9]. Sin embargo, Israel ignoró la propuesta libanesa e insistió en continuar la guerra para alcanzar sus objetivos. Cuando se presentan iniciativas que contienen concesiones sin garantías de beneficios recíprocos desde una posición de debilidad, la parte más fuerte tiende a ignorarlas, a la espera de obtener más concesiones posteriormente. Israel llevaba mucho tiempo deseando negociaciones directas con Líbano; una vez que estas se le ofrecieron sin condiciones, ni siquiera consideró necesario responder.

Durante la guerra, algunos medios de comunicación libaneses adoptaron posiciones explícitas que iban más allá de atribuir toda la responsabilidad de la guerra a Hezbolá o de eximir a Israel de responsabilidad por su agresión. Estas posiciones se extendieron a llamamientos a la plena normalización con Israel, e incluso a la alianza con él. Tales posturas reflejaban no solo un desacuerdo político sobre la entrada de Hezbolá en la guerra a principios de marzo, sino también una hostilidad política, psicológica y cultural más profunda, que recordaba el tipo de retórica que no se veía desde la guerra civil libanesa. Tras 45 días de intenso enfrentamiento con Hezbolá, Israel no logró ocupar por completo el sur de la región del Litani. Finalmente se vio obligado, bajo la presión de Estados Unidos, a aceptar un alto el fuego, al tiempo que mantenía una zona de seguridad (denominada "Línea Amarilla", en referencia a la terminología utilizada en Gaza), y a iniciar negociaciones directas con el Gobierno libanés con el objetivo de separar el teatro de operaciones libanés del iraní. El objetivo era allanar el camino para un acuerdo de paz entre Líbano e Israel, como parte de los esfuerzos de Donald Trump por ampliar los Acuerdos de Abraham iniciados durante su primer mandato, convirtiendo a Líbano en el primer país en adherirse a ellos en su segundo mandato.

Negociaciones de Washington

La reunión celebrada a nivel de embajadores en Washington el 14 de abril de 2026 supuso las primeras negociaciones directas entre Israel y Líbano desde las llevadas a cabo en 1993, tras la Conferencia de Paz de Madrid sobre Oriente Medio en 1991. Poco antes de que Trump anunciara un acuerdo de alto el fuego en Líbano, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó el texto completo del memorando de entendimiento alcanzado entre las delegaciones libanesa e israelí. Este incluía acuerdos preliminares que preveían el cese de las hostilidades a partir del 16 de abril de 2026, "para crear las condiciones necesarias para unas negociaciones de buena fe encaminadas a una paz y una seguridad duraderas"[10]. También estipulaba que "Israel se reservará el derecho a tomar todas las medidas necesarias en defensa propia, en cualquier momento, contra ataques planificados, inminentes o en curso", al tiempo que se comprometía a no "llevar a cabo ninguna operación militar ofensiva contra objetivos libaneses, incluidos objetivos civiles, militares y otros objetivos estatales, en el territorio de Líbano por tierra, aire y mar". El memorándum indicaba además que, una vez que entrara en vigor el alto el fuego, "con apoyo internacional, el Gobierno de Líbano tomará medidas significativas para impedir que Hezbolá y todos los demás grupos armados no estatales rebeldes en el territorio de Líbano lleven a cabo ataques, operaciones o actividades hostiles contra objetivos israelíes".

Posteriormente, Trump anunció un alto el fuego de diez días en Líbano, afirmando en una publicación en Truth Social que había dado instrucciones a su vicepresidente, JD Vance, al secretario de Estado, Marco Rubio, y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, para que "colaboraran con Israel y Líbano con el fin de lograr una paz duradera". En una publicación posterior, dijo que invitaría al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente Aoun a la Casa Blanca para "las primeras conversaciones serias entre Israel y Líbano desde 1983", en referencia a las negociaciones que condujeron a la firma del Acuerdo del 17 de mayo de 1983 entre Israel y Líbano. Dicho acuerdo acabó fracasando tras la oposición siria y su rechazo por parte de varias fuerzas políticas libanesas influyentes, que lo consideraron un acto de capitulación derivado de la ocupación directa de Israel de Líbano, incluida la capital[11].

Hezbolá rechazó los resultados de las negociaciones de Washington, calificándolos de concesiones gratuitas a Israel, y subrayó que cualquier desescalada no debía otorgar a Israel "libertad de acción" dentro del territorio libanés, insistiendo en que la continua presencia militar israelí justificaba el "derecho a la resistencia"[12]. Aunque respetó el alto el fuego, Hezbolá sostuvo que el acuerdo fue el resultado de la resistencia de sus combatientes en el sur y de la presión ejercida por Irán sobre Estados Unidos mediante el cierre del estrecho de Ormuz, más que un resultado conseguido por las negociaciones directas del Gobierno libanés con Israel. Esto pone de relieve la profunda división entre los actores libaneses en cuanto a la naturaleza y la interpretación del conflicto.

Los planes de Israel para el sur

El anuncio de Trump de un acuerdo de alto el fuego en Líbano generó una gran controversia en Israel, donde hubo una amplia oposición a poner fin a la guerra antes de que se hubieran alcanzado sus objetivos. Aunque Netanyahu acogió con satisfacción el acuerdo, describiéndolo como una oportunidad diplomática para alcanzar un "acuerdo de paz histórico", subrayó que las operaciones militares aún no habían logrado todos sus objetivos, reafirmando la continuación de los esfuerzos para desmantelar a Hezbolá a pesar de la entrada en vigor del alto el fuego[13]. También indicó que "ese progreso dependía del desarme de Hezbolá, un objetivo que durante mucho tiempo ha eludido a Israel y al Gobierno libanés"[14].

En consecuencia, el 18 de abril, el ejército israelí anunció el establecimiento de una línea de demarcación conocida como la "Línea Amarilla" en el sur de Líbano, inspirada en la línea adoptada en la Franja de Gaza, y declaró su intención de llevar a cabo ataques contra personas sospechosas de acercarse a ella[15]. Este enfoque refleja una interpretación israelí distintiva del alto el fuego, que otorga a Israel libertad de acción contra Hezbolá y señala un movimiento para remodelar el entorno de seguridad a lo largo de la frontera replicando el modelo de Gaza. Esto conlleva implicaciones que van más allá de la dimensión militar, extendiéndose a la estructura demográfica del sur de Líbano. Los informes de los medios de comunicación han señalado los planes israelíes de llevar a cabo cambios demográficos de gran alcance en la región, centrados en unas 55 ciudades y pueblos dentro de un cinturón de seguridad de entre 4 y 10 kilómetros a lo largo de la frontera, cuyos residentes no han podido regresar. Este enfoque también está vinculado a una visión de seguridad más amplia basada en las declaraciones de Netanyahu sobre el establecimiento de una zona de amortiguación que se extienda desde el sur de Líbano hasta la cuenca del Yarmuk en Siria, creando así un área geográfica contigua de regiones fronterizas sirias y libanesas bajo pleno control israelí. Esta política va acompañada de operaciones de desplazamiento forzoso al norte del río Litani, dentro de un marco de escalada que anteriormente preveía consolidar el control al sur del río, con la posibilidad de avanzar posteriormente hacia lo que se conoce como la línea Zahrani[16].

En consecuencia, Israel continuó sus operaciones militares en el sur de Líbano, destruyendo viviendas en varias zonas para impedir el regreso de los residentes a pesar del alto el fuego. El ejército israelí justificó estas operaciones alegando que los combatientes se estaban acercando a zonas donde estaban desplegadas sus fuerzas, describiendo esto como una "amenaza inminente" y afirmando que "las acciones emprendidas en defensa propia y para eliminar amenazas inmediatas no están restringidas por el alto el fuego"[17]. Esto hace que la tregua sea prácticamente indistinguible del acuerdo del 27 de noviembre de 2024, ya que contiene disposiciones vagas que permiten a Israel interpretarla de acuerdo con sus propios objetivos y violarla a su antojo.

Israel también confirmó que sus fuerzas permanecerían en las zonas que había ocupado en el sur de Líbano durante el periodo de alto el fuego, y que la zona al sur del río Litani estaría "prohibida para Hezbolá". En este contexto, Israel considera que una gran proporción de los residentes del sur están afiliados al grupo y, por lo tanto, constituyen un obstáculo importante para su objetivo de mantener el control sobre amplias zonas al sur del Litani[18].

Conclusión

Líbano, bajo la creciente presión de Estados Unidos para incorporarlo a la trayectoria de los Acuerdos de Abraham, y a la luz de las ambiciones israelíes de establecer una zona de influencia en el sur de Líbano, se enfrenta a una situación difícil que le plantea dos opciones muy marcadas: o bien la continuación de la agresión israelí con el pretexto de desmantelar la infraestructura de Hezbolá y desarmarlo, o bien el riesgo de caer en un conflicto civil bajo la presión estadounidense-israelí para desarmar por la fuerza al grupo. Esta situación hace que la necesidad de un diálogo nacional libanés sea más urgente que nunca, con el fin de negar a Israel la oportunidad de enfrentar a las facciones libanesas entre sí. Al mismo tiempo, es necesario reconocer que Hezbolá se enfrenta a límites en su capacidad para aferrarse incondicionalmente a sus armas ante la creciente presión interna e internacional, tanto sobre el partido como sobre el Gobierno. Esta es una realidad que incluso el propio Hezbolá parece reconocer, al haber afirmado que está "abierto a la máxima cooperación con las autoridades libanesas para abrir una nueva página basada en el logro de la soberanía de nuestra nación, Líbano, en el marco de la unidad, la prevención de la sedición y la inversión de las capacidades de fuerza en una estrategia de seguridad nacional"[19].

Publicado originalmente por el Arab Center for Research and Policy Studies, puede consultarse en inglés en este enlace. 

Las ideas expresadas en este Análisis corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.

Crédito de imagen: EFE / EPA / Wael Hamzeh


Notas y referencias

[1] Barak Ravid y Dave Lawler, "Trump Announces 10-day Ceasefire between Israel and Lebanon", Axios, 16/4/2026. Disponible en:  https://www.axios.com/2026/04/16/lebanon-ceasefire-trump-aoun-israel-netanyahu

[2] Shehbaz Sharif, post en X, 8/4/2026. Disponible en: https://x.com/CMShehbaz/status/2041665043423752651

[3] "En respuesta a la agresión israelí, la Resistencia Islámica ataca la base de defensa antimisiles Mishmar HaCarmel del ejército enemigo", Al-Manar (texto en árabe), 2/3/2026. Disponible en: https://www.almanar.com.lb/article/596032/

[4] "El "segundo hombre" de Hezbolá... ¿Quién era Tabatabai, asesinado en un ataque aéreo israelí en los suburbios del sur de Beirut?", Al-Araby Al-Jadeed (en árabe), 23/11/2025. Disponible en: https://www.alaraby.co.uk/politics/الرجل-2-في-حزب-الله-من-هو-الطبطبائي-الذي-اغتيل-بغارة-إسرائيلية

[5] "Lebanon Seeks a State Monopoly on Arms: Political and Security Implications", Situation Assessment, Arab Center for Research and Policy Studies (ACRPS), 13/8/2025. Disponible en: https://www.dohainstitute.org/en/PoliticalStudies/Pages/security-and-political-implications-of-the-lebanese-governments-decision-to-establish-state-monopoly-on-arms.aspx

[6] "Líbano prohíbe las actividades militares de Hezbolá y le exige que entregue sus armas", Al Jazeera Net (texto en árabe), 2/3/2026. Disponible en: https://www.aljazeera.net/news/2026/3/2/عاجل-رئيس-الحكومة-اللبنانية-نعلن . Tras una reunión del Consejo de Ministros, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, declaró: "El Estado libanés declara su rechazo absoluto e inequívoco a cualquier acción militar o de seguridad que se origine en territorio libanés fuera del marco de sus instituciones legítimas. El Estado afirma que la decisión sobre la guerra y la paz recae exclusivamente en él mismo. Esto exige la prohibición inmediata de todas las actividades militares y de seguridad de Hezbolá, ya que son ilegales, y le obliga a entregar sus armas al Estado y a limitar sus actividades al ámbito político, dentro de los marcos constitucional y legal, reforzando así el monopolio del Estado sobre las armas y fortaleciendo su plena soberanía sobre su territorio".

[7] "Nawaf Salam advierte contra el "aventurerismo imprudente", Arabian Week (texto en árabe), 2/3/2026. Disponible en: https://arabianweek.news/نواف-سلام-يحذر-من-مغامرات-غير-مسؤولة

[8] "'Like Gaza': Israel Said Planning 'Massive' South Lebanon Ground Invasion to Uproot Hezbollah", The Times of Israel, 14/3/2026. Disponible en:  https://www.timesofisrael.com/israel-said-planning-massive-ground-invasion-of-southern-lebanon-to-uproot-hezbollah/

[9] "Aoun lanza una iniciativa en la que pide negociaciones directas con Israel", Al-Akhbar (en árabe), 9/3/2026. Disponible en: https://www.al-akhbar.com/news/lebanon/882766

[10] "Ten Day Cessation of Hostilities to Enable Peace Negotiations Between Israel and Lebanon", Nota de prensa, Oficina del Portavoz, Departamento de Estado de Estados Unidos, 16/4/2026. Disponible en: https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesperson/2026/04/ten-day-cessation-of-hostilities-to-enable-peace-negotiations-between-israel-and-lebanon

[11] "Trump: El alto el fuego de 10 días entre el Líbano e Israel incluye a Hezbolá", Al-Araby Al-Jadeed (en árabe), 16/4/2026. Disponible en: https://www.alaraby.co.uk/politics/ترامب-وقف-لإطلاق-النار-بين-لبنان-وإسرائيل-10-أيام-يشمل-حزب-الله

[12] "Aoun esboza la posición de Líbano sobre las negociaciones con Israel... y Hezbolá tiene el dedo en el gatillo", Al-Araby Al-Jadeed (en árabe), 17/4/2026. Disponible en: https://www.alaraby.co.uk/politics/عون-يحدد-موقف-لبنان-من-المفاوضات-وأيدي-حزب-الله-على-الزناد

[13] "Israel army says it established 'yellow line' in Lebanon, as in Gaza", Le Monde, 18/4/2026. Disponible en:  https://www.lemonde.fr/en/international/article/2026/04/18/israel-army-says-it-established-yellow-line-in-lebanon-as-in-gaza_6752564_4.html

[14] Euan Ward et al., "10-Day Cease-Fire between Israel and Lebanon Goes Into Effect", The New York Times, 16/4/2026. Disponible en: https://www.nytimes.com/2026/04/16/world/middleeast/israel-lebanon-cease-fire.html

[15] "Israel army says it established 'yellow line' in Lebanon, as in Gaza", op. cit.

[16] "A través del mapa interactivo... ¿Cuáles son los límites de la "línea amarilla" en el sur de Líbano?", Al Jazeera (en árabe), 18/4/2026. Disponible en: https://www.aljazeera.net/news/2026/4/18/عبر-الخريطة-التفاعلية-ما-حدود-الخط

[17] "Israel Says Established a 'Yellow Line' in Lebanon, As it has in Gaza", Al Jazeera 18/4/2026. Disponible en: https://www.aljazeera.com/news/2026/4/18/israel-says-established-a-yellow-line-in-lebanon-as-it-has-in-gaza

[18] "5 preguntas sobre la tregua libanesa: medidas y consecuencias", Al Jazeera (en árabe), 17/4/2026. Disponible en: https://www.aljazeera.net/news/2026/4/17/سؤال-وجواب-هدنة-لبنان-وماذا-بعد

[19] "Sheikh Qassem: Battlefield has proven to be decisive factor, and next step is implementation of five points", Saba Net, 18/4/2026. Disponible en:  https://www.saba.ye/en/news3688013.htm

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