Consecuencias del incumplimiento por parte de Israel de las medidas provisionales para evitar un genocidio en Gaza

Nizar Ayoub
Nizar Ayoub Investigador especializado en Derecho Internacional y Derechos Humanos del ACRPS
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Palestinos desplazados hacen fila para recibir comidas de la cocina benéfica Rafah (Tekia), en Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, el 20 de noviembre de 2024. / Shutterstock / Anas Mohammed

Introducción

El 12 de febrero, la República de Sudáfrica presentó una petición urgente a la Corte Internacional de Justicia, solicitando que impusiera medidas provisionales adicionales contra Israel para evitar nuevas atrocidades contra los palestinos en la guerra que libra Israel en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023[1]. Esta solicitud fue una respuesta al incumplimiento por parte de Israel de las medidas provisionales ya dictadas el 26 de enero por la CIJ tras una solicitud anterior de Sudáfrica con la que se buscaba obligar a Israel a respetar sus obligaciones en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, así como evitar que Israel cometiese actos de genocidio contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza[2].

No obstante, la Corte se abstuvo de dictar medidas adicionales y se limitó a reafirmar la obligación inmediata de Israel de aplicar las medidas temporales ya indicadas por el tribunal el 26 de enero. Asimismo, insistió en que esas medidas resultaban de aplicación para toda la Franja de Gaza, incluida la zona de Rafah. El tribunal constató los graves acontecimientos que están teniendo lugar sobre el terreno y afirmó que Israel debe cumplir con todas sus obligaciones derivadas de la Convención sobre el Genocidio para garantizar la seguridad de la población palestina de Gaza[3].

Aun así, el Gobierno israelí parece decidido a asaltar la zona de Rafah en el sur de Gaza, haciendo caso omiso de las peticiones internacionales en sentido contrario porque supondría una catástrofe humanitaria sin precedentes. En estos momentos, Rafah acoge a 1,5 millones de palestinos, la mayoría de ellos desplazados forzosamente desde otras zonas de la Franja de Gaza por las fuerzas de ocupación.

Sin embargo, a pesar de las duras condiciones a las que se enfrentan los gazatíes y las contundentes advertencias internacionales en torno a la guerra, los Estados Unidos siguieron adelante con sus amenazas de vetar una nueva resolución, presentada por Argelia, en la que se exigía un alto el fuego humanitario inmediato en Gaza[4]. Era la tercera vez que Washington recurría a su derecho de veto para bloquear una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en la que se pedía un alto el fuego en Gaza, con el pretexto de que ese tipo de resoluciones podrían alterar las negociaciones para la devolución de los rehenes retenidos en Gaza[5]. La representación permanente de Argelia ante el Consejo de Seguridad declaró que la decisión de Washington equivale a consentir el uso de la hambruna como recurso bélico contra los palestinos[6]. 

En este artículo se analizan las consecuencias de la negativa del tribunal a aceptar a trámite la petición sudafricana de ordenar nuevas medidas provisionales en vista del incumplimiento por parte de Israel de las medidas ya indicadas en su dictamen del 26 de enero para prevenir el delito de genocidio. Asimismo, se examinan las graves repercusiones de la guerra prolongada de venganza de Israel en la Franja de Gaza y su determinación de invadir la zona de Rafah, con el peligro de exacerbar aún más el sufrimiento de los palestinos.

l: Por qué solicitó Sudáfrica nuevas medidas provisionales

En los 110 días transcurridos desde el comienzo de la guerra de venganza de Israel contra Gaza el 7 de octubre de 2023 hasta el dictamen de la Corte Internacional de Justicia del 26 de enero de 2024, en el que se ordenaban medidas provisionales para evitar un genocidio, Israel mató a 26.083 palestinos e hirió a otros 64.487, sobre todo niños, mujeres y personas mayores[7]. Asimismo, la violencia desplazó a 1,7 millones de residentes de la Franja, cifra que equivale al 85% de la población total, y destruyó total o parcialmente el 60% de las viviendas del territorio, junto a 378 escuelas y centros educativos, 122 ambulancias, 3 iglesias, un mínimo de 161 mezquitas y 12 panaderías[8]. Según la Organización Mundial de la Salud, 14 de los 36 hospitales de Gaza funcionaban parcialmente, mientras que el resto estaban fuera de servicio[9].

Tras hacer hincapié en la magnitud de la catástrofe provocada por la guerra, el tribunal respondió a la petición de Sudáfrica con un dictamen que imponía seis medidas provisionales con las que se instaba a Israel a cumplir sus obligaciones derivadas de la Convención sobre el Genocidio, que protege a los palestinos como grupo. El tribunal ordenó a Israel que limitase las consecuencias devastadoras del combate, la pérdida masiva e injustificada de vidas y los daños a infraestructuras y edificios residenciales, aspectos que forman parte del plan sistemático israelí para aislar por completo a la Franja de Gaza del resto del mundo, arrasarla, privar a sus residentes de alimentos, agua, electricidad y combustible[10], y trasladarlos por la fuerza a Egipto[11].

La orden conminaba a Israel a evitar de inmediato que su ejército cometiese algún acto genocida contra los palestinos, ya fuese matándolos o infligiéndoles lesiones corporales o mentales graves, o bien sometiéndolos de forma deliberada a condiciones de vida pensadas para provocar su destrucción física total o parcial, o incluso aplicando medidas para impedirles tener descendencia. Dictaminó también que Israel debía prohibir y condenar cualquier incitación a cometer un genocidio contra los palestinos, además de tomar medidas inmediatas y eficaces para proporcionar servicios básicos y ayuda humanitaria, solventar las condiciones de vida catastróficas en Gaza y hacer todo lo necesario para conservar las pruebas de la comisión de un genocidio en la Franja de Gaza. Por último, ordenaba a Israel que presentase un informe a la CIJ en el plazo de un mes —es decir, hasta el 26 de febrero de 2024— en el que señalase todas las medidas adoptadas para aplicar estas órdenes[12].

No obstante, a pesar de estas medidas provisionales ordenadas por el tribunal, la situación se deterioró con rapidez por el incumplimiento de esas órdenes. Las fuerzas de ocupación siguieron atacando zonas residenciales y golpeando a infraestructuras y a la población civil, provocando un aumento de las bajas civiles y una destrucción cada vez mayor. Los datos del Ministerio de Sanidad de Palestina en Gaza y de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en los Territorios Palestinos Ocupados indican que, a 22 de febrero de 2024, es decir, tras 139 días de combates, la guerra había dejado un saldo de 29.410 palestinos muertos, 3.372 de ellos tras el dictamen de la CIJ. La cifra de heridos ascendió a 69.465 e incluye unos 5.000 desde el 26 de enero, y hasta 2,2 millones de personas se enfrentaban a la amenaza inminente de hambruna. De los hospitales, 12 se encontraban parcialmente fuera de servicio y 3 funcionaban a un nivel mínimo[13], mientras que 22 no funcionaban en absoluto. Entretanto, la cifra de mezquitas destruidas total o parcialmente había pasado de 161 a 184[14].

Estas cifras reflejan la absoluta determinación del Gobierno israelí de seguir adelante con su guerra de represalia en la Franja de Gaza para cumplir con sus objetivos declarados de acabar con Hamás y liberar a los 134 rehenes en manos del grupo[15]. Ahora bien, los hechos sobre el terreno indican que no se está más cerca de cumplir ninguno de esos objetivos. La guerra parece haberse limitado a un acto de venganza, infligiendo una pérdida inmensa de vidas, provocando una destrucción generalizada de infraestructuras y zonas residenciales y desplazando a la amplia mayoría de la población hacia el sur de la Franja de Gaza, donde se encuentran en una situación de peligro inminente de hambruna. Por ahora, Israel no ha cumplido su otro objetivo, tan repetido en las declaraciones de representantes del Gobierno y dirigentes militares, de limpiar la Franja de Gaza de palestinos y transferirlos a territorio egipcio, ya fuese de manera temporal o permanente[16].

Estas condiciones llevaron a Sudáfrica a dirigir una nueva petición urgente a la CIJ de nuevas medidas provisionales para proteger a los palestinos de la Franja de Gaza ante el riesgo de genocidio, señalando que el Gobierno israelí no había implantado las medidas ya impuestas por la Corte, seguía bombardeando la Franja por tierra, mar y aire, y parecía decidido a invadir la zona de Rafah, poniendo en peligro a las decenas de miles de palestinos que allí se encontraban. Sudáfrica argumentó que estos graves acontecimientos requerían la atención inmediata del tribunal, sobre todo después de que la oficina del primer ministro israelí anunciase el 9 de febrero de 2024 que hacía falta una operación a gran escala en Rafah para eliminar a Hamás, apuntando a la necesidad de evacuar a la población civil de las zonas donde se estaban produciendo los combates[17]. Sin embargo, la Corte no aceptó la solicitud de Sudáfrica de imponer nuevas medidas temporales urgentes y se limitó a constatar la necesidad de aplicar de manera inmediata y efectiva las medidas impuestas con anterioridad.

No cabe duda de que la petición de Sudáfrica ante la Corte de imponer nuevas medidas urgentes encuentra su fundamento en el Derecho Internacional. En una conferencia de prensa el 17 de febrero, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reafirmó su determinación de proseguir con la guerra hasta el final. "La esencia de nuestra política para liberar a los rehenes es una fuerte presión militar y unas negociaciones muy duras", afirmó. "Hasta este mismo momento, las exigencias de Hamás han sido delirantes y equivalen a una sola cosa: la derrota de Israel. Claro está, no lo vamos a aceptar. Ahora bien, cuando Hamás deje de lado estas exigencias delirantes, podremos hacer avances".

Y añadió: "[El 15 de febrero] hablé con el presidente estadounidense Joe Biden. Hablo todos los días con líderes de todo el mundo y les digo con rotundidad que Israel luchará hasta que consigamos la victoria total. Por supuesto, eso incluye actuar en Rafah. Quien quiera impedir nuestras operaciones en Rafah está diciendo de hecho que quiere que perdamos la guerra"[18].

Estas declaraciones coinciden con los intensos preparativos del Ejército israelí para una invasión a gran escala de la zona de Rafah, situada en el extremo sur de la Franja de Gaza en la frontera con Egipto, a pesar de las advertencias de la comunidad internacional sobre las repercusiones catastróficas e injustificadas de ese tipo de operación[19]. Más de un millón de palestinos han buscado refugio en Rafah, la mayoría de ellos desplazados forzosamente por los combates o por las órdenes directas del ejército de ocupación[20]. Una operación militar en esa zona tendría consecuencias devastadoras para las infraestructuras y la población civil[21], amén de hacer una profunda mella en la relación de Israel con Egipto y con los Estados Unidos[22].

A pesar de la determinación de Washington de respaldar a Israel con armas y dinero, y de utilizar su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para evitar la aprobación de toda resolución que exija el final de la guerra en Gaza, entre otras razones por motivos humanitarios, existen informaciones generales que apuntan a que al gabinete de Biden se le está acabando la paciencia con Netanyahu. Este relato parece ser un intento de frenar la caída de popularidad de Biden de cara a las próximas elecciones estadounidenses y de amortiguar la ira internacional, tanto del público como de los gobiernos, por los delitos continuos de la ocupación.

Esta ira se vio exacerbada por el hecho de que los Estados Unidos rechazaran en el Consejo de Seguridad una propuesta de resolución presentada por Argelia, al tiempo que alegaba estar redactando su propia resolución de advertencia sobre las posibles repercusiones de una incursión terrestre de Israel en Rafah en la que exigiría un alto el fuego temporal lo antes posible para garantizar la liberación de todos los rehenes retenidos en Gaza[23], incluso afirmando al mismo tiempo no tener prisa para someter a voto esa iniciativa, y dando así la ocasión a Israel de prolongar la guerra y cometer más delitos, incluido el de genocidio[24].

ll: Repercusiones del rechazo de la CIJ a la petición de Sudáfrica tras el incumplimiento de las medidas provisionales por parte de Israel

La CIJ no aceptó la solicitud de Sudáfrica de imponer nuevas medidas provisionales urgentes a Israel. En cambio, optó por reafirmar, en una declaración publicada el 16 de febrero de 2024, que los acontecimientos recientes en la Franja de Gaza, y en particular en Rafah, entrañaban el riesgo de incrementar exponencialmente lo que António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, describía como "una pesadilla humanitaria con consecuencias regionales incalculables". Sin embargo, el tribunal hizo hincapié en que la gravedad de la situación exigía la aplicación inmediata y efectiva de las medidas provisionales incluidas en el dictamen del 26 de enero, que, según afirmó, "son de aplicación en toda la Franja de Gaza, incluida Rafah", y en que no había necesidad de ordenar nuevas medidas provisionales. Asimismo, destacó que Israel sigue teniendo que cumplir con todas sus obligaciones derivadas del Convenio sobre el Genocidio y del dictamen del 26 de enero, de modo que quede garantizada la seguridad de los palestinos en la Franja de Gaza[25].

La reticencia de la CIJ a dictar nuevas medidas provisionales urgentes no exime a Israel de la obligación de cumplir con las medidas provisionales ya ordenadas en el dictamen anterior del tribunal, formuladas conforme a las normas del Estatuto de la Corte sobre el cumplimiento de sus dictámenes por las partes[26]. En ese sentido, esas primeras medidas provisionales ya son vinculantes para Israel como potencia ocupante, por lo que debe cumplirlas, hacer todo lo que esté en su mano para impedir un genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza y evitarles más sufrimientos y más daños irreparables.

El incumplimiento por parte de Israel de las medidas provisionales dictadas por el tribunal da derecho a Sudáfrica a recurrir al Consejo de Seguridad para que se aplique el dictamen[27]. En ese sentido, existe un debate entre los especialistas en Derecho internacional sobre la interpretación del artículo 94.1 de la Carta de las Naciones Unidas, en el que se establece que cada miembro se compromete a cumplir la decisión de la Corte Internacional de Justicia en todo litigio en el que sea parte. Hay quienes defienden que la Carta solamente hace referencia a la fuerza vinculante en el caso de resoluciones definitivas dictadas por la Corte, sin afirmar de un modo explícito que las decisiones provisionales tengan también esa obligatoriedad. Otros expertos consideran que las medidas provisionales sí son vinculantes para quienes sean parte en los asuntos que se presentan a la CIJ, puesto que resultan esenciales para el proceso contencioso. Además, el artículo 94 menciona las obligaciones de los Estados de acatar "la decisión" de la Corte en todos los casos en los que sean parte, sin especificar si se refiere a las medidas provisionales o únicamente a las resoluciones definitivas[28].

La Corte se había pronunciado anteriormente sobre la cuestión del cumplimiento de las partes de las decisiones sobre medidas provisionales en el caso LaGrand, en el que dos ciudadanos alemanes fueron ejecutados en el estado de Arizona. En esa ocasión, se pidió por primera vez al tribunal que determinara las consecuencias legales derivadas del incumplimiento de las medidas provisionales, en una disputa surgida entre Alemania y los Estados Unidos por la infracción de este último país de una orden de la CIJ por la que se imponían medidas provisionales y cuya interpretación ha sido objeto de un prolongado debate. En su interpretación del artículo 41 del Estatuto, la Corte dictaminó que, por supuesto, esas órdenes eran vinculantes. En consecuencia, en su decisión de 2021, falló que las medidas mencionadas en el artículo 41 tenían fuerza obligatoria para las partes en liza, y que Alemania y los Estados Unidos debían acatarlas. Por lo tanto, el tribunal llegó a la conclusión de que las medidas provisionales son vinculantes para las partes para garantizar y no poner en peligro los derechos que se determinen en la resolución definitiva.

La aplicación de las decisiones de la CIJ depende por completo de la voluntad de los Estados, pero eso no los exime en ningún caso de la responsabilidad de acatarlas y ejecutarlas en cualquier circunstancia. La CIJ debe comunicar sus veredictos a los Estados parte, al Secretario General de las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad, y la parte agraviada tiene derecho a solicitarle al Consejo de Seguridad que haga efectiva la decisión[29]. Como la Corte carece de la autoridad y de las herramientas necesarias para conminar a los Estados a cumplir con sus obligaciones, incluidas las medidas provisionales, la tarea de ejecutar los fallos de la Corte recae en el Consejo de Seguridad, de acuerdo con el artículo 41.2 del Estatuto de la CIJ, en el que se establece que las decisiones sobre medidas provisionales se notificarán de manera automática al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La Corte no cuenta con ninguna fuerza militar propia ni con ningún órgano especial encargado de ejecutar sus decisiones, por lo que la ejecución queda sujeta en gran medida a la discreción del Consejo de Seguridad, basándose en su valoración de la amenaza planteada para la paz y la seguridad internacionales[30].

El Consejo de Seguridad interviene en una gran variedad de situaciones, entre ellas cuando la continuación de un conflicto pone en peligro la paz y la seguridad internacionales, o bien cuando la parte a la que se le han impuesto unas medidas provisionales se niega a aplicarlas. En ese caso, la parte perjudicada tiene derecho a apelar ante el Consejo de Seguridad, la única instancia con poder discrecional para determinar si el asunto requiere o no una intervención. Sin embargo, el uso del veto por parte de los miembros permanentes, por lo general por consideraciones políticas, suele impedir que el Consejo de Seguridad imponga estos fallos. De hecho, eso es lo que ha ocurrido con las medidas temporales impuestas por la Corte en el caso Sudáfrica vs. Israel, que quedaron paralizadas por el mismo veto estadounidense que frustró el proyecto de resolución de Argelia en el que se exigía poner fin a la guerra por motivos humanitarios.

Conclusiones

El hecho de que la CIJ se abstuviese de aprobar la solicitud de Sudáfrica de nuevas medidas provisionales urgentes no exime a Israel de cumplir con las medidas provisionales dictadas con anterioridad por la Corte. La decisión de la CIJ hace especial hincapié en el papel fundamental del Derecho Internacional para prevenir y castigar el genocidio, así como para proteger a las víctimas de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Además, el fallo envía un mensaje inequívoco a la comunidad internacional para que no se quede de brazos cruzados y obligue a Israel a poner fin a su guerra sin precedentes contra el pueblo de Gaza.

No obstante, la decisión ha servido de poco para acabar con la tragedia a la que se enfrentan los palestinos a pesar de los perturbadores indicios de que se está llevando a cabo un genocidio, habida cuenta del desprecio de Israel por el Derecho internacional y la incapacidad de la comunidad internacional para cumplir con sus obligaciones de compeler a Israel a poner fin a la guerra y proteger a los palestinos. En vez de que Israel haya cumplido de manera inmediata con la decisión del tribunal y de que la comunidad internacional se haya atenido a sus obligaciones derivadas del Derecho internacional, Israel ha podido seguir adelante con su guerra de venganza. De hecho, el país parece decidido a poner en marcha una operación militar a gran escala en Rafah. Mientras, los países miembros de la Unión Europea, los Estados Unidos y el Reino Unido continúan haciendo caso omiso de la decisión de la Corte y no están haciendo todo lo que está en su mano para cumplir con su obligación de impedir un genocidio. Esta situación sigue haciendo mella en la credibilidad del Derecho internacional.

En vista de las circunstancias y de la complicidad de las principales potencias del planeta, es importante insistir en la advertencia de Amnistía Internacional de que podría tener lugar un genocidio en Gaza si no se hacen efectivas las órdenes de la CIJ[31], en vista del vertiginoso aumento del número de muertos palestinos, la destrucción generalizada provocada por los bombardeos actuales y la retención de la ayuda humanitaria por parte de Israel, una prolongación del asedio ilegal que impone desde 2007 y que está provocando un sufrimiento atroz entre la población civil. También es importante hacer hincapié en las declaraciones racistas y deshumanizadoras efectuadas por miembros del Gobierno israelí, que sirven de advertencias sombrías sobre el peligro de comisión de un genocidio, así como la historia de opresión y discriminación de los palestinos bajo el sistema de apartheid impuesto por Israel. En conclusión, el Derecho Internacional exige a todos los países que trabajen para hacer frente a la amenaza de genocidio en Gaza y que centren todos sus esfuerzos en prevenir esa situación.

Publicado originalmente por el Arab Center for Research and Policy Studies (ACRPS). Puede consultarse aquí. 

Las ideas expresadas en este Análisis corresponden al autor y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.

Crédito de imagen: Shutterstock / Anas Mohammed


Notas y referencias

[1] "Application of the Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide in the Gaza Strip 'South Africa v. lsrael', Urgent Request for Additional Measures under Article 75 (1) of the Rules of the Court of the lnternational Court of Justice", consultado el 14/02/2024 en: https://bit.ly/3SITiyF

[2] "Application of the Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide in the Gaza Strip 'South Africa v. lsrael", Orden del 26 de enero de 2024, párr. 86, págs. 24-26, consultado el 14/02/2024 en: https://bit.ly/3ShVuwU

[3] "Application of the Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide in the Gaza Strip 'South Africa v. lsrael', Urgent Request for Additional Measures under Article 75 (1) of the Rules".

[4] Nils Adler & Usaid Siddiqui, "lsrael's War on Gaza Updates: People Desperate for Aid as Crisis Worsens", Al Jazeera, 18/02/2024, consultado el 18/02/2024 en: https://bit.ly/3I4fu1p; "Fīto ʾamrīkī yufshilu mashrūʿ qarār Jazāʾirī li-waqf iṭlāq al-nār fī Ghazzah", Al Jazeera, 20/02/2024, consultado el 22/02/2024, en: https://bit.ly/49HRahG

[5] "U.S. Vetoes Security Council Cease-Fire Resolution", The New York Times, 20/02/2024, consultado el 21/02/2024 en: https://bit.ly/3IdTZLv

[6] "Al-wilāyāt al-muttaḥidah tastakhdim al-fīto ḍidd mashrūʿ qarār yatālab bi-al-waqf al-insānī li-iṭlāq al-nār fī Ghazzah", UN News, 22/02/2024, consultado el 13/02/2024 en: https://bit.ly/3wsmLWf

[7] Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), "Hostilities in the Gaza Strip and lsrael: Day 111", 26/01/2024, consultado el 15/02/2024 en: https://bit.ly/3T0fZQp

[8] lbid.

[9] Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), "Hostilities in the Gaza Strip and lsrael: Flash Update # 103", 26/01/2024, consultado el 15/02/2024 en: https://bit.ly/49j4UQ5

[10] "Galant: 'Se impondrá un bloqueo total a la Franja; estamos luchando contra animales humanos'", Yediot Ahranot, 9/10/2024, consultado el 16/02/2024 (original en hebreo) en: https://bit.ly/3OMOrf0

[11] "Declaración especial de Netanyahu: 'Nos vengaremos de Hamás por este día aciago'", Channel 7, 7/10/2023, consultado el 16/02/2024 (original en hebreo) en: https://bit.ly/3OM8tpD

[12] "Application of the Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide in the Gaza Strip 'South Africa v. lsrael'", Orden de 26 de enero de 2024.

[13] Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), "Hostilities in the Gaza Strip and lsrael: Day 139", 22/02/2024, consultado el 16/02/2024 en: https://bit.ly/3OT09Vp

[14] lbid.

[15] Azar Gat, "The Aims of the War in Gaza—and the Strategy for Achieving Them", The lnstitute for National Security Studies, 26/02/2024, https://www.inss.org.il/publication/gaza-war-targets/

[16] Yuval Abraham, "Expel all Palestinians from Gaza, Recommends lsraeli gov't Ministry", +972 Magazine, 30/10/2023, consultado el 18/02/2024 en: https://bit.ly/3SK02fN

[17] Oficina del Primer Ministro de Israel, "a message from the office of the Prime Minister regarding an operations in Rafah", 9/02/2024, consultado el 13/02/2024 (en hebreo) en: https://bit.ly/4bCTqZk

[18] Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, "Statement by PM Netanyahu", 17/02/2024 en: https://cutt.ly/5w0hNgVe

[19] "The world is warning against an operation in Rafah. Netanyahu: 'Whoever tells us this - wants us to lose the war'", Yediot Ahranot, 11/02/2024, consultado el 13/02/2024 en: https://bit.ly/3woneJ9

[20] Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), "Hostilities in the Gaza Strip and lsrael: Flash Update #107", 31/01/2024, consultado el 18/02/2024 en: https://cutt.ly/GwMONjCx

[21] "Gaza: la intensificación de las hostilidades armadas en Rafah pone en grave riesgo la vida y la infraestructura de la población civil", CICR, 14/02/2024, consultado el 18/02/2024 en: https://www.icrc.org/es/document/gaza-intensificacion-hostilidades-armadas-rafah-pone-grave-riesgo-vida-infraestructura-poblacion-civil

[22] "lf lsrael lnvades: Hell Looms in Rafah", The Economist, 13/02/2024, consultado el 17/02/2024 en: https://bit.ly/49h9luU

[23] Richard Roth & Tara John, "US Proposes a 'Temporary Ceasefire' in Gaza in Draft UN Resolution", CNN, 19/02/2024, consultado el 20/02/2024 en: https://bit.ly/3wjDJGh

[24] Ibid.

[25] "Application of the Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide in the Gaza Strip 'South Africa vs. lsrael', the Decision of the Court on South Africa's Request for Additional Provisional Measures", Corte Internacional de Justicia, Comunicado de prensa nº 2024/16, 16/02/2024, consultado el 16/02/2024 en: https://bit.ly/3UJr0Xz

[26] Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, artículo 59, https://www.un.org/es/about-us/un-charter/statute-of-the-international-court-of-justice

[27] Carta de las Naciones Unidas, artículo 94.2, https://www.un.org/es/about-us/un-charter/full-text

[28] "Al-quwwah al-ilzāmīyah lil-tadābīr al -muʾaqqatah li-Maḥkamat al-ʿAdl al-Dawlīyah", Majallat al-Ḥuqūq wa-al-ʿUlūm al-Siyāsīyah, vol. 13 (2017), págs. 162-171, https://www.asjp.cerist.dz/en/article/38289

[29] "lnternational Court of Justice: Rules of Court", artículo 77, https://www.icj-cij.org/rules; "Estatuto de la Corte Internacional de Justicia", artículo 41.2, https://www.un.org/es/about-us/un-charter/statute-of-the-international-court-of-justice

[30] Carta de las Naciones Unidas, artículos 39-41, https://www.un.org/es/about-us/un-charter/full-text

[31] Amnistía Internacional, "lsrael must Comply with Key lCJ Ruling Ordering it do all in its Power to Prevent Genocide against Palestinians in Gaza", 26/01/2024, consultado el 22/02/2024 en: https://www.amnesty.org/es/latest/news/2024/01/israel-must-comply-with-key-icj-ruling-ordering-it-do-all-in-its-power-to-prevent-genocide-against-palestinians-in-gaza/

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