Resumen
Cuando Israel acusó a 11 empleados de la UNRWA de participar en la operación militar de Hamás el 7 de octubre de 2023, más de veinte Estados anunciaron la suspensión de la ayuda a la agencia. La UNRWA respondió despidiendo a nueve de los empleados acusados y abriendo una investigación, a pesar de que esta medida violaba su política interna. Los recortes de financiación a la UNRWA afectan a unos seis millones de refugiados, entre ellos 1,7 millones de refugiados palestinos en la Franja de Gaza y otros 500.000 palestinos sin estatuto de refugiados que se benefician de las infraestructuras y los servicios del UNRWA. Este documento dilucida las razones de la incitación israelí contra la UNRWA y proporciona posibles escenarios para las futuras operaciones del organismo y las implicaciones para los refugiados palestinos. Además, hace un llamamiento para enmarcar la cuestión de los refugiados palestinos y la UNRWA en términos explícitamente políticos, en lugar de únicamente humanitarios.
Financiación de la UNRWA
La Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés) se creó a finales de 1949 con un mandato temporal[1] renovable cada tres años[2]. Opera en Jordania, Líbano, Siria, la Franja de Gaza y Cisjordania, donde residen unos seis millones de refugiados palestinos, proporcionando educación, atención sanitaria, asistencia humanitaria y servicios sociales[3]. Su mandato se limita a la ayuda humanitaria y, a diferencia de otros casos supervisados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), no incluye la búsqueda de una solución política a la cuestión de los refugiados palestinos. Sin embargo, tiene un objetivo político, ya que se encarga de colaborar con los gobiernos para adoptar medidas temporales y proporcionar asistencia y socorro a los refugiados palestinos "a la espera de una solución justa" a la cuestión de los refugiados palestinos[4]. La UNRWA recibió críticas tanto por parte de los palestinos como de los países de acogida tras su creación, ya que se consideraba un intento de integrar a los refugiados en las sociedades de acogida en lugar de promover el derecho al retorno. Los donantes de la UNRWA y los israelíes también han criticado al organismo por politizar la causa palestina, interferir en la construcción de la identidad palestina y defender el derecho al retorno.[5]
El presupuesto anual de la UNRWA, de 1.170 millones de dólares[6], está financiado por los Estados miembro de Naciones Unidas sobre una base voluntaria. Como consecuencia del incumplimiento de las promesas por parte de los donantes, el organismo operaba con un déficit de 75 millones de dólares incluso antes del reciente ataque a la Franja de Gaza[7]. Mientras que los donantes han priorizado el mantenimiento de la UNRWA como factor estabilizador en la región y vehículo para continuar con el apoyo humanitario a los refugiados sin alcanzar una solución política justa y duradera basada en las resoluciones de Naciones Unidas[8], la financiación condicionada también ha sido utilizada como arma para ejercer presión sobre este organismo. En 2021, el Parlamento Europeo[9] aprobó una resolución por la que retenía 20 millones de euros de ayuda para la UNRWA a fin de obligarlo a realizar cambios inmediatos en los libros de texto palestinos para garantizar que no contuvieran material antiisraelí y que promovieran la solución de los dos Estados[10]. En 2018, la Administración Trump bloqueó 60 millones de dólares en fondos con el fin de presionar a los palestinos a negociar y aceptar el llamado "acuerdo del siglo"[11].
La securitización de la UNRWA
Desde el 7 de octubre de 2023, la guerra de Israel contra la UNRWA se ha focalizado en tres niveles. En primer lugar, Israel ha destruido físicamente sus instalaciones, ha impedido la entrada de ayuda y ha matado a 160 empleados de la UNRWA, sin contar a los desplazados que se refugian en sus instalaciones y sus escuelas. Alrededor de 1,9 millones de desplazados buscan actualmente refugio en alguno de los 154 refugios de la UNRWA o sus inmediaciones, y 155 instalaciones del organismo han sufrido daños[12]. No es la primera guerra en la que Israel ataca las instalaciones de la UNRWA y mata a los palestinos desplazados que buscan refugio allí; se observaron ataques similares en las guerras de 2014 y 2021.
En segundo lugar, la UNRWA como entidad ha sido "securitizado". Entendemos aquí la securitización como:
El proceso discursivo a través del cual se construye un entendimiento intersubjetivo dentro de una comunidad política para tratar algo como una amenaza existencial a un objeto referente valorado y para permitir un llamamiento a medidas urgentes y excepcionales con el fin de hacer frente a la amenaza.
La reivindicación de una amenaza existencial suele utilizarse para justificar alguna acción política que quizá no se consideraría legítima de no existir la amenaza. Como dice Bezen Coşkun: "La teoría de la securitización subraya dos lógicas entrelazadas, en concreto, la reivindicación de las amenazas existenciales y la legitimización de medidas excepcionales"[13]. En el pasado, las acusaciones israelíes contra el UNRWA solían dirigirse contra sus acciones o sus programas, pero no amenazaban la existencia del organismo. No obstante, la securitización de la UNRWA, basada en acusaciones de que participa en acciones militares contra Israel o actúa como brazo de una facción política, lo hace más vulnerable a los ataques de la ocupación israelí. Pone al organismo a la defensiva, socavando su mandato de Naciones Unidas y la función que ha desempeñado durante los siete últimos decenios para evitar que la difícil situación de los refugiados palestinos caiga en el olvido. Israel afirma que la UNRWA "perpetúa el problema de los refugiados"[14] y "ha acusado al personal de la UNRWA de trabajar para Hamás, en lo que supuso una justificación preventiva para atacar las escuelas y las instalaciones del organismo en la Franja de Gaza, que acogen a decenas de miles de desplazados, la mayoría de ellos niños y mujeres".
La UNRWA está obligada a mantener la neutralidad, pilar de la labor humanitaria, como dicta su mandato de Naciones Unidas, pero desde hace tiempo incumple este principio al servicio de dos objetivos básicos: captar financiación, como es el caso del acuerdo marco firmado con Estados Unidos en 2021, y facilitar informes sobre su personal a los Estados en los que opera, incluido Israel, como Estado ocupante. La UNRWA proporciona a Israel una lista de todos sus empleados en los Territorios Palestinos Ocupados y su comisionado general, Philippe Lazzarini, se reúne prácticamente todos los meses en Israel con Amir Weissbrod, el subdirector general del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí responsable de las relaciones con las agencias de Naciones Unidas[15]. Este hecho por sí solo demuestra que las acusaciones de que el personal del UNRWA participa en la resistencia en la Franja de Gaza son falsas. Aunque se demostrara que estas acusaciones son ciertas, ello no justificaría la imposición de sanciones generalizadas contra un organismo que cuenta con 30.000 empleados, 12.000 de ellos en la Franja de Gaza, y que atiende a seis millones de refugiados. Se trata de una forma de castigo colectivo aplicada por Israel y apoyada por sus aliados occidentales.
En tercer lugar, Israel ha convertido en arma la ayuda humanitaria, paralizando deliberadamente las operaciones de la UNRWA, la mayor organización de ayuda en la Franja de Gaza, como forma de castigo colectivo. Esta táctica, utilizada desde que estalló la guerra[16], pretende aumentar la presión sobre la población para forzar su desplazamiento. El castigo colectivo ha ido acompañado de una retórica israelí deshumanizadora que califica a los palestinos de animales. El 9 de octubre de 2023, Israel anunció que iba a cortar la ayuda y los suministros esenciales a la Franja de Gaza. El ministro israelí de Defensa, Yoav Galant, declaraba: "Estamos imponiendo un asedio total a Gaza. No habrá electricidad ni alimentos ni agua ni combustible... Luchamos contra animales humanos y actuamos en consecuencia"[17]. Israel también vinculó la entrada de ayuda en Gaza a la liberación de los rehenes, y la oficina de Benjamin Netanyahu declaraba: "Israel no permitirá ninguna ayuda humanitaria desde su territorio a la Franja de Gaza mientras no nos devuelvan a nuestros rehenes"[18].
Israel opera siguiendo una lógica de genocidio y desplazamiento, dos tácticas que funcionan en tándem: Israel lleva a cabo un genocidio para desplazar a los palestinos y desplaza a los palestinos con el fin de cometer un genocidio. Desde el 7 de octubre, la población ha sido desplazada de las provincias del norte y de la ciudad de Gaza. Unos 250.000 palestinos permanecen en estas zonas, asediados por la hambruna, la matanza y la destrucción sistemática de infraestructura y hospitales[19]. En total, el 75 % de la población de la Franja de Gaza (1,7 millones de personas) ha sido desplazada desde el comienzo de las hostilidades[20]. Los desplazamientos forman parte del plan israelí para el "día después" en la Franja de Gaza. Al articular el objetivo subyacente de este plan, el ministro israelí de Finanzas declaraba: "Si hay 100.000 o 200.000 árabes en Gaza en lugar de dos millones de árabes, el debate en torno al día después será totalmente diferente"[21].
Se trata de un proceso continuo que procede sistemática y deliberadamente de un lugar a otro (norte, centro y sur de Gaza) hasta alcanzar el objetivo final: el exterminio, la destrucción total de todos los aspectos de la vida en la Franja de Gaza y la expulsión de la población indígena[22]. Además de estar bloqueados físicamente, las opciones de los palestinos están muy limitadas: la muerte o el desplazamiento. Los que se quedan son víctimas (de las armas, la hambruna o las enfermedades), mientras que los que se van mueren durante el desplazamiento forzoso[23].
Además del desplazamiento, la hambruna es otra herramienta del genocidio gradual que Israel está induciendo al prohibir la entrada de ayuda en el norte y restringir fuertemente la ayuda que se permite que llegue al sur. Menos de 100 camiones al día entran en la Franja de Gaza. En circunstancias normales, Gaza necesita 500 camiones al día y esta cifra se duplica en tiempos de guerra. Algunas organizaciones estiman que el 92% de la población de la Franja de Gaza alcanzará niveles catastróficos de hambruna entre marzo y julio de 2024[24]. Dado que la UNRWA es la mayor entidad que proporciona alimentos a la población de la Franja de Gaza, la guerra contra este organismo forma parte de la política de genocidio y desplazamiento de Israel. "Al impedir que la UNRWA cumpla su mandato en Gaza, el reloj avanzará más rápido hacia la hambruna y muchos más morirán de hambre, deshidratación y falta de refugio",[25]publicaba Philippe Lazzarini en marzo en la plataforma X en respuesta al bloqueo israelí del acceso de los camiones de UNRWA al norte de la Franja de Gaza.
La nueva/vieja ofensiva israelí
La petición de Israel de desmantelar la UNRWA como paso previo del desmantelamiento de la cuestión de los refugiados palestinos no es nueva. Netanyahu aprovechó la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca para presionar a favor de la disolución del organismo y su integración en ACNUR en una reunión allá por 2017. Tras la suspensión de la financiación de la UNRWA por parte de Trump, Netanyahu reiteró su petición al afirmar: "La UNRWA es una organización que perpetúa el problema de los refugiados palestinos y también la narrativa del llamado derecho al retorno, cuyo objetivo es la eliminación de Israel. Por estas razones, la UNRWA debe ser clausurada".[26] Durante la guerra actual, el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Israel Katz, publicó en la red social X: "Llevamos años advirtiéndolo: la UNRWA perpetúa el problema de los refugiados, obstruye la paz y sirve como brazo civil de Hamás en Gaza"[27].
Recientemente, Israel ha aprovechado el impulso actual y su apoyo por parte de las potencias occidentales para acabar con el organismo y, de este modo, con el problema de los refugiados de una vez por todas. La campaña de Israel también sirve como represalia contra la UNRWA por su presentación de informes a la Corte Internacional de Justicia, que se basó en documentación de la UNRWA para llegar a su sentencia de que Israel está cometiendo un genocidio plausible. Netanyahu no lo ha ocultado: "Lo peor que puedo decir es que muchas de las acusaciones falsas e infundadas que se presentaron contra nosotros en La Haya fueron formuladas por funcionarios de la UNRWA"[28].
Además, la guerra de Israel contra la UNRWA trata de desacreditar sus informes al insinuar que están escritos por palestinos directamente implicados en los sucesos del 7 de octubre. Las acusaciones de Israel contra el personal de UNRWA se hicieron públicas el mismo día en que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) le ordenó tomar medidas preventivas contra el genocidio. Su empeño en ver desmantelada la UNRWA va en contra de estas medidas.
La destrucción de la UNRWA también serviría al objetivo de Israel de restaurar su ocupación directa y su administración de la Franja de Gaza, ya que la agencia se dividiría en organismos separados controlados por Israel, alineados con su visión y subordinados a su control directo. Netanyahu declaró a una delegación de embajadores de Naciones Unidas: "Creo que es hora de que la comunidad internacional y la propia ONU comprendan que la misión de la UNRWA tiene que terminar"[29]. El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, por su parte, pretende que el organismo "no forme parte del día después"[30]. Las propuestas de sustituir el organismo por el Programa Mundial de Alimentos o la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID)[31] deben interpretarse como un intento de convertir la ayuda humanitaria en un arma, imponiendo a los palestinos un control político y unas condiciones de financiación para frustrar sus aspiraciones políticas. Esta política también funciona como instrumento de genocidio y despoja a los refugiados palestinos de sus derechos. La hostilidad israelí hacia la UNRWA proviene fundamentalmente del hecho de que el organismo representa a los refugiados palestinos y es un símbolo de su existencia continuada. En este punto, la postura de la izquierda israelí no difiere de la postura de la derecha. Einat Wilf, antiguo miembro del Partido Laborista en la Knesset, declaró supuestamente que a los refugiados palestinos "solo se les debería dar ayuda con la condición de que firmen un documento renunciando a su derecho al retorno"[32].
El impacto de la reducción del apoyo al UNRWA y perspectivas de futuro
La hostilidad actual hacia la UNRWA y los intentos de criminalizarlo, la falta de intervención internacional y regional para detener la guerra, y el incumplimiento por parte de los Estados de sus promesas financieras al organismo, podrían generar varios escenarios. En primer lugar, el UNRWA podría ser desmantelado. En ese caso, la carga de la ayuda y el socorro humanitarios recaerían en Israel como potencia ocupante responsable de los palestinos[33]. Si Israel no asume su responsabilidad, la carga podría recaer también en los palestinos, lo que requeriría enormes recursos financieros. Los países que acogen a los refugiados también se enfrentarían a una responsabilidad adicional. Aunque la disolución de este organismo no perjudicaría el estatus legal de los refugiados palestinos[34], eliminaría la principal entidad que proporciona ayuda y protección a los refugiados a la espera de una solución política. La Asamblea General de Naciones Unidas es el único órgano autorizado para poner fin al mandato del organismo y disolverlo legalmente si se alcanza una solución justa y duradera para los refugiados basada en el Derecho Internacional. Sin embargo, persiste la preocupación por los intentos de acabar con la financiación de la UNRWA, lo que podría debilitar al organismo y acelerar su disolución. La marginación de la Comisión de Conciliación de las Naciones Unidas para Palestina es reveladora a este respecto. La tesis de Israel de que la UNRWA perpetúa el problema de los refugiados palestinos debe afrontarse sin rodeos. Hay que subrayar que la responsabilidad recae en Israel, que no permite a los refugiados palestinos regresar a sus hogares en virtud de las resoluciones de Naciones Unidas y está desplazando a más palestinos en la Franja de Gaza y Cisjordania.
En segundo lugar, la financiación de la UNRWA puede estar sujeta a nuevas condiciones y mecanismos de regulación, lo que violaría el principio de neutralidad en la prestación de ayuda humanitaria. Algunos miembros occidentales, como la Comisión Europea, Canadá y Suecia han restablecido la financiación de la UNRWA, siempre y cuando dicho organismo cumpla sus compromisos de investigar cualquier irregularidad e implantar reformas para reforzar los protocolos de neutralidad. Con esta medida se pretende imponer una mayor supervisión al organismo.
En tercer lugar, es posible que los Estados árabes y algunos países extranjeros sigan prestando un apoyo mínimo al organismo, lo que se reflejará en el nivel de servicios prestados por e la UNRWA, así como en el principio de diferenciación entre programas y beneficiarios. En vista de las condiciones en la Franja de Gaza, es vital detener la guerra y evitar que la ayuda humanitaria sea retenida como un acto de castigo colectivo y de hambruna orquestada. Deben aplicarse todos los medios y presiones legales y políticos para forzar la apertura de los pasos fronterizos terrestres. El lanzamiento de ayuda humanitaria mediante aviones y el puerto temporal no son más que un intento de prolongar la crisis. Hay que hacer frente a la continua amenaza de desplazamiento forzoso, lo que exige una intervención humanitaria y esfuerzos integrales de reconstrucción para satisfacer las necesidades de los palestinos que permanecen firmes en Gaza.
Israel ha desplazado sistemáticamente a los palestinos desde el comienzo de la guerra y la inminente invasión de Rafah aumenta el riesgo de nuevos desplazamientos. A través de esta campaña, Israel ha privado a la Franja de Gaza de las necesidades vitales básicas y ha cambiado demográfica y físicamente el territorio, concentrando deliberadamente a la población en el sur como preparación para la invasión militar terrestre, obligando a los palestinos a desplazarse a zonas densamente pobladas y desatendidas. Ha utilizado la hambruna y el castigo colectivo para obligarles a abandonar Gaza y buscar refugio en el Sinaí. En la actualidad, Israel promueve lo que denomina la "migración voluntaria" desde la Franja, al tiempo que promete reconstruir los asentamientos y ejercer un control de seguridad total sobre Gaza[35]. Así pues, el plan de Israel no se limita a la UNRWA, sino que pretende crear nuevas realidades sobre el terreno para imponer su visión.
La cuestión de los refugiados palestinos y la UNRWA debe enmarcarse en términos explícitamente políticos, no solo en términos de asistencia y ayuda humanitaria. Actualmente, solo se presta atención a los servicios del organismo. Aunque son importantes, se está prestando poca atención a las implicaciones políticas y legales del desmantelamiento del organismo y su subordinación a nuevos mecanismos de supervisión, o a los planes de posguerra de Israel para administrar la Franja de Gaza. Las repercusiones de esta guerra se extenderán más allá de los refugiados palestinos de Gaza hasta abarcar a los seis millones de refugiados palestinos, dondequiera que se encuentren, que se ven amenazados por el intento de Israel de eliminar la cuestión de los refugiados y excluirlos de cualquier solución política futura.
* El presente artículo se publicó originalmente en árabe en: Ayat Hamdan, "al-Ḥarb ʿalā al-Unūrwā wa-Muḥāwalāt Inhāʾ Qadiyyat al-Lājiʾīn", Policy Paper, Institute of Palestine Studies, 18 de marzo de 2024, en: https://tinyurl.com/3ktmfa8u. Fue publicado por el Arab Center for Research and Policy Studies (ACRPS). Puede consultarse aquí.
Las ideas expresadas en este análisis corresponden a la autora y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.
Crédito de imagen: Shutterstock / Anas Mohammed
Notas y referencias
[1] El mandato actual concluye el 30 de junio de 2026.
[2] La Asamblea General ha aprobado 33 resoluciones recomendadas por su Cuarta Comisión, incluida la renovación del mandato del UNRWA hasta el 30 de junio de 2026. También se han aprobado textos sobre el espacio, la información y los territorios no autónomos en Naciones Unidas.
[3] "Where We Work", UNRWA, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/fk7zahpb
[4] Resolución 302, UNRWA, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/2yjs5e23. La responsabilidad de encontrar una solución política recayó en la Comisión de Conciliación para Palestina (UNCCP), creada por Naciones Unidas en 1948, con la misión de buscar una solución política a la cuestión palestina y "facilitar la repatriación, el reasentamiento y la rehabilitación económica y social de los refugiados y el pago de indemnizaciones". En un principio, la UNCCP trató de resolver el problema de los refugiados mediante el retorno a Israel y el pago de indemnizaciones. Cuando, a pesar de sus esfuerzos, fue incapaz de avanzar en el retorno de los refugiados, se concentró en la recopilación de registros de propiedad palestinos con vistas a facilitar la restitución y la indemnización cuando ello fuera posible. Una vez que la UNCCP hubo completado su meticuloso trabajo sobre estos registros, en 1964 suspendió sus operaciones y desde entonces no ha vuelto a estar operativa. Francesca Albanese & Lex Takkenberg, "UNRWA and the Palestinian Refugees: Protecting Refugee Rights While Structurally Addressing the Agency's Financially Unsustainable Modus Operandi", documento de trabajo n.º 138, Centro de Estudios sobre Refugiados de la Universidad de Oxford, 27 de febrero de 2023, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/368mstfz
[5] Anne Irfan, "Refuge and Resistance" (Columbia: Columbia University Press, 2023).
[6] "How We Are Funded", UNRWA, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/v9khe733
[7] "al-Umam al-Muttaḥida Tuḥadhdhir min Inhiyār Mālī Washīk, li-l-Unūrwā wa-Tadʿū ilā Daʿm Malāyīn al-Lājiʾīn al-Filasṭīniyyīn", UN News, 2/6/2023, (en árabe) consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/4zzaar9j
[8] Francesca Albanese, "Brussels International Conference on UNRWA: What really happened?, Arab Renaissance for Democracy and Development", 30/11/2021, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/2ftz3y9k
[9] "EU Makes UNRWA Aid Conditional on Textbook Changes", Independent Press, 30/09/2021, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/ymxb3ch9
[10] "Making UNRWA Funds Conditional on the Content of Palestinian Schoolbooks", Parlamento Europeo, 12/09/2023, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/3wassnxt
[11] Edward Wong, U.S. "To End Funding to U.N. Agency That Helps Palestinian Refugees", The New York Times, 31/08/2018, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/mtudapyd
[12] Informe de situación n.º 85 de UNRWA sobre la situación en la Franja de Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Este, UNRWA, 04/03/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/3bee4ew8
[13] Bezen Balamir Coşkun, "Analizysing Desecuritisation" (Newcastle: Cambridge Scholars Publishing, 2011), pág. 9.
[14] Jacob Magid, "We Oppose Axing UNRWA Mid-War, Senior Israeli Official Says amid Funding Halt", The Times of Israel, 31/01/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/2hyb6vde
[15] Patrick Kingsley & Ronen Bergman, "The 8 Days That Roiled the UN'S Top Agency in Gaza", The New York Times, 03/02/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/3xed2e4u
[16] Cortar el suministro de alimentos, agua y electricidad a la Franja de Gaza no es nuevo. Israel ha aplicado la misma política en guerras anteriores y es un instrumento clave del bloqueo de la Franja. Además, equivale a un crimen de guerra, según diversas instituciones internacionales. Véase: "Israel/OPT: Israel Must Lift Illegal and Inhumane Blockade on Gaza as Power Plant Runs out of Fuel", Amnistía Internacional, 12/10/2023, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/46f4amcf; "Mufawwad Huqūq al-Insān Yaḥuthth ʿalā Nazʿ Fatīl al-Waḍʿ 'al-Mutafajjir' fī Isrāʾīl wa-l-Arḍ al-Filasṭīniyya al-Muḥtalla", UN News, 10/10/2023, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/3tJv1zU; Sari Bashi, "Nowhere to Go in Gaza", Human Rights Watch, 13/10/2023, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/46IciTM. La interrupción del suministro de alimentos, agua y electricidad es también una violación del Cuarto Convenio de Ginebra y sus protocolos adicionales. El artículo 14 del Protocolo II establece lo siguiente: "Queda prohibido, como método de combate, hacer padecer hambre a las personas civiles. En consecuencia, se prohíbe atacar, destruir, sustraer o inutilizar con ese fin los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil, tales como los artículos alimenticios y las zonas agrícolas que los producen, las cosechas, el ganado, las instalaciones y reservas de agua potable y las obras de riego". Véase: "Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional (Protocolo II)", Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 08/06/1977, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/3SaQ9Jr
[17] Sanjana Karanth, "Israeli Defence Minister Announces Siege On Gaza To Fight 'Human Animals'", Huffington Post, 9/10/2023, consultado el 6/4/2024, en: https://tinyurl.com/p5e2uhyp
[18] "Israel Says It Won't Block Humanitarian Aid Entering Gaza from Egypt", Al Jazeera, 19/10/2023, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/4a4OKdH.
[19] Informe de situación n.º 93 de la UNRWA sobre la Franja de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este, UNRWA, 22/3/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/3TPDD2n.
[20] Ibidem.
[21] Jessica Buxbaum, "For Israel's Religious Right, Gaza Is a war of Conquest", The New Arab, 11/1/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/4aicpXI.
[22] Este proceso forma parte integral del colonialismo de colonos en Palestina, que se basa en la expulsión y exterminio de los habitantes nativos de la Palestina histórica. Hoy vemos cómo esta lógica se manifiesta en Gaza en su forma más salvaje. El genocidio y la limpieza étnica que se llevan a cabo en Palestina desde la Nakba son un pilar fundamental del proyecto sionista.
[23] Los únicos que escapan a este círculo cerrado son los que consiguen salir de la Franja de Gaza. Esta opción está al alcance de las poquísimas personas a las que se permite salir para recibir tratamiento médico o pagando sumas exorbitantes en el lado egipcio.
[24] "Imminent Famine in Northern Gaza is 'Entirely Man-made Disaster': Guterres", UN News, 18/3/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/3Tuzfo8.
[25] Philippe Lazzarini, "Gaza: As of Today", X, 24/3/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://bit.ly/3PAaAh0.
[26] "Netanyahu Wants UNRWA Gradually Shut Down, Backs US Cuts", The Times of Israel, 7/1/2018, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/mr436266.
[27] Israel Katz, "Commending the US Government for Its Decision", X, 27/1/2024, consultado el 02/04/2024, en https://tinyurl.com/29wbp8xy.
[28] Tim Lister, Amir Tal & Ibrahim Dahman, "UN Agency for Palestinian Refugees Warns It May Have to Halt All Operations by End of Month", CNN, 1/2/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/4ezpz4xs.
[29] Ibidem.
[30] Jacob Magid et al., "Israel Wants UNRWA out of Gaza after Staffers Fired for Involvement in Oct. 7 Onslaught", The Times of Israel, 27/1/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/z44ryzzh.
[31] Itamar Eichner, "Israel Considers Possible Replacements for UNRWA in Gaza", Ynet, 7/2/2024, consultado el 4/2/2024, en: https://2u.pw/BDn7D21.
[32] Riley Sparks, Hajar Harb & Omar Nabil Abdel Hamid, "Gaza In-Depth: Why Israel Wants to End UNRWA and What Its Closure Would Mean", The New Humanitarian, 6/3/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/3whmx52f.
[33] El artículo 55 del IV Convenio de Ginebra establece lo siguiente: "En toda la medida de sus recursos, la Potencia ocupante tiene el deber de abastecer a la población en víveres y productos médicos; deberá, especialmente, importar víveres, medicamentos y cualquier otro artículo necesario cuando sean insuficientes los recursos del territorio ocupado". Convenio (IV) relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, 12 de agosto de 1949, https://tinyurl.com/yxhkn66u
[34] Al elaborar el régimen internacional de refugiados de posguerra, la comunidad internacional se comprometió a tratar la cuestión de los refugiados palestinos hasta que "se resuelva definitivamente de conformidad con las resoluciones pertinentes aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas", tal y como se refleja en el art. 1D de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Esta última, además del artículo 7 c) del Estatuto del ACNUR, reconoce una distribución de responsabilidades entre varias agencias de Naciones Unidas, principalmente el UNCCP y la UNRWA y después el ACNUR, en el tratamiento de los refugiados palestinos como refugiados internacionalmente reconocidos a partir de 1948. Albanese & Takkenberg, pág. 10.
[35] Bethan McKernan, "Israeli Ministers Attend Conference Calling for 'Voluntary Migration' of Palestinians", The Guardian, 29/1/2024, consultado el 02/04/2024, en: https://tinyurl.com/y5bxwtjw
Bibliografía
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