El Arab Center for Research and Policy Studies ha publicado en árabe Retos de la transición democrática y crisis de la construcción del Estado en Libia. El libro consta de 392 páginas y es obra de varios autores bajo la edición de Ahmed Qasem Hussein, autor colaborador. El libro pretende colmar la laguna existente en la producción de conocimiento árabe sobre la crisis libia, cuyas diversas dimensiones son difíciles de contener en un único libro. La obra, por tanto, arroja luz sobre las cuestiones centrales relacionadas con la crisis de la construcción del Estado libio después de la revolución que estalló el 17 de febrero de 2011 a través de tres secciones. La primera de ellas se centra en los retos a los que se enfrenta el Estado libio; la segunda analiza las dimensiones económicas de la crisis; y la tercera aborda la vertiente exterior y su efecto en la construcción del Estado libio.
Los retos de la construcción del Estado
En el primer capítulo, titulado "La crisis de la anhelada Constitución libia y sus consecuencias para el proceso político", Abdelhafid Kandir ilustra los contextos que allanaron el camino para la elaboración de una nueva Carta Magna libia y sus repercusiones en el proceso político del país. El autor postula que las disputas jurídicas, políticas y culturales que acompañaron la elaboración de la Constitución agravaron la crisis política. En lugar de ser un punto de inflexión histórico hacia la democracia, el proyecto provocó una división y una tensión mayores y más dificultades para la construcción del Estado durante la etapa posterior a Gadafi. En el segundo capítulo, titulado "El sistema electoral y las crisis de la fase de transición en Libia", Khayri Omar analiza el sistema electoral y las leyes que rigen el proceso electoral en Libia desde la revolución del 17 de febrero. La celebración de elecciones al Congreso Nacional General, a la Asamblea de Redacción de la Constitución y, posteriormente, a la Cámara de Representantes puso de relieve las diversas dimensiones del impacto del sistema electoral sobre la participación política y la estabilidad de las instituciones del Estado.
Por su parte, en el capítulo tercero, titulado "La justicia transicional y su efecto en el proceso de construcción del Estado y la transición democrática en Libia", Najwa Wheba considera que la justicia transicional forma parte del éxito de la transición democrática ya que hace justicia a los grupos marginados y oprimidos y ofrece reparaciones al revelar los errores del pasado, al trabajar para evitar su repetición y mediante la reforma institucional. La autora presenta el caso libio como un modelo del naufragio de esta justicia, estudia los motivos para la perturbación a pesar de la aprobación de mucha legislación sobre la materia y explica el impacto en el proceso de transición democrática en Libia de 2014 a 2020. En el capítulo cuarto, "Fuerzas islamistas en Libia: Transformaciones durante la fase de 'transición' (2011-2014)", Omar Ashour analiza el papel de las fuerzas políticas y militares islamistas en la revolución armada que derrocó al régimen de Muamar el Gadafi con la ayuda de la OTAN. Estas fuerzas fueron inseparables del proceso político durante la fase de transición, que incluyó la competición electoral, la redacción de la Constitución y la actividad de la sociedad civil.
Dimensiones económicas de la crisis libia
Faraj Suleiman Hammouda comienza el quinto capítulo, "La división de las instituciones económicas soberanas y su repercusión sobre la construcción del Estado libio", hablando de la fragmentación política en Libia desde las elecciones a la Cámara de Representantes de junio de 2014, cuya legitimidad se cuestionó hasta tal punto que incitó la intervención del Tribunal Supremo libio y su declaración como inconstitucionales, lo que condujo a la división del gobierno. Según el autor, la relación entre la división de estas instituciones económicas soberanas, la crisis de construcción del Estado y los problemas asociados a la transición democrática fue de causa y efecto. La división surgió únicamente después de que el país entrara en una crisis política que más tarde derivaría en luchas armadas a partir de 2014.
En el capítulo sexto, "La crisis libia: La economía política de la escalada y la pacificación", Adel Zeggagh aclara las ideas que la perspectiva de la economía política puede aportar para una mejor comprensión del dinamismo del conflicto libio. El autor se pregunta cómo se puede frustrar la movilización entre quienes están socavando los esfuerzos por resolver la crisis libia y cómo conducirlos hacia una solución pacífica. Zeggagh parte de la base de que el éxito de las labores de pacificación debe abordar esta cuestión con mayor seriedad, reorientando los intereses económicos de las recompensas y las sanciones para apuntar a los líderes de nivel intermedio y no a los del nivel superior.
El componente extranjero y su repercusión sobre la construcción del Estado libio
En el séptimo capítulo, "El tazón y todos a los que alimenta: injerencia extranjera en Libia tras la Primavera Árabe", Ahmed Qasem Hussein y Mohammed Hemchi analizan las intervenciones extranjeras y su efecto en la crisis libia. Los autores argumentan que avanzar en el examen del elemento extranjero en la transición de Libia hacia la democracia más allá de su papel preliminar en el derrocamiento del régimen de Gadafi, y luego en la interrupción de la propia transición, carecerá de utilidad analítica, a diferencia de lo ocurrido en Túnez y Egipto. El caso de Libia y Yemen es completamente diferente. La intervención militar extranjera, ya sea directa, por medio de operaciones militares, o indirecta, mediante apoyo y armamento, desempeñó un doble papel. En primer lugar, frustró la transición a la democracia y, en segundo lugar, avivó la guerra civil. El octavo y último capítulo, "Labores de mediación internacional en el conflicto libio y fracaso de la transición democrática (2011-2020)", de Abdelhamid Siyam, se centra en el papel de la misión de apoyo de la ONU en Libia y de los enviados internacionales. El autor analiza los motivos del estancamiento de todas esas labores y de la incapacidad de pasar del conflicto interno a la estabilidad y la transición democrática.
