Tras cuarenta días de enfrentamientos militares que llevaron a la región al borde de una guerra más amplia y de una crisis energética mundial sin precedentes, EE. UU. e Irán anunciaron el 8 de abril de 2026 que habían alcanzado un alto el fuego mediado por Pakistán. El acuerdo prevé la suspensión de las hostilidades durante dos semanas y la celebración de negociaciones en Islamabad, a partir del 10 de abril de 2026, con el objetivo de poner fin de forma permanente a la guerra[1]. La noticia del alto el fuego se dio a conocer apenas dos horas antes de que expirara el plazo fijado por el presidente de EE. UU., Donald Trump, para reabrir el estrecho de Ormuz; de lo contrario, las instalaciones energéticas, los puentes y otras infraestructuras iraníes serían objeto de ataques. Los detalles del acuerdo entre ambas partes para detener las hostilidades siguen sin estar claros, en medio de versiones contradictorias, especialmente en lo que respecta a la situación del estrecho de Ormuz y a si el alto el fuego se extiende a los combates en Líbano[2]. Cada parte ha reivindicado además una victoria significativa en un intento por salvar las apariencias[3].
Contexto
Aproximadamente seis semanas después del inicio de la guerra lanzada por EE. UU. e Israel contra Irán, con el objetivo de someter al país o derrocar su régimen, quedó claro que la campaña había producido el efecto contrario al intencionado[4]. La guerra se había iniciado basándose en cálculos respaldados por Israel, según los cuales la eliminación del liderazgo político, de seguridad y militar de Irán desencadenaría un levantamiento popular que conduciría al colapso del régimen, o al menos a la subyugación de lo que quedara de él[5]. En cambio, un liderazgo más joven y de línea dura asumió el poder en Teherán. Así, la operación militar, que se esperaba que fuera breve, rápida y decisiva, se prolongó, con importantes repercusiones políticas y económicas. Estas se debieron principalmente al cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán y al consiguiente aumento de los precios de la energía en EE. UU. durante un importante año electoral.
En un intento por romper el estancamiento político provocado por la continua negativa de Irán a someterse a sus condiciones para poner fin a la guerra, Trump recurrió a la escalada. El 21 de marzo de 2026, lanzó un ultimátum a Irán en el que afirmaba que EE. UU. "atacaría y arrasaría" las instalaciones energéticas iraníes, "empezando por la más grande", si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. Sin embargo, bajo la presión de sus aliados regionales, Trump dio marcha atrás apenas unas horas antes de que expirara el plazo el 23 de marzo, anunciando un aplazamiento de cinco días de los posibles ataques estadounidenses contra las instalaciones energéticas iraníes. Atribuyó esta prórroga a unas conversaciones "buenas y productivas" entre Washington y Teherán, alegando que ambas partes habían acordado quince puntos y expresando su preferencia por acuerdos conjuntos entre EE. UU. e Irán para gestionar el estrecho de Ormuz, afirmaciones que Teherán desmintió[6].
Posteriormente, Trump amplió el plazo dos veces más: primero hasta el 6 de abril y, luego hasta las 20:00 horas, hora de Washington, del 8 de abril. Mientras tanto, continuó lanzando amenazas, incluyendo un lenguaje altamente incendiario, exigiendo que Irán reabriera el estrecho y amenazando con devolver a la civilización iraní a la "Edad de Piedra" si no cumplía[7]. Al mismo tiempo, EE. UU. estaba reforzando sus capacidades militares para aumentar la presión sobre Irán, incluida la promoción de la posibilidad de una operación terrestre limitada dirigida contra la isla de Jarg, a través de la cual se transporta el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán[8]. Para intensificar aún más la presión sobre Teherán, Washington trató de conseguir una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, presentada por Bahréin en su calidad de presidente actual del Consejo, en la que se pedían medidas "defensivas" coordinadas para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, el proyecto de resolución fue bloqueado por los vetos de China y Rusia, que argumentaron que no abordaba a la parte responsable de iniciar la guerra y cerrar el estrecho, y expresaron su preocupación de que Washington pudiera usarlo como base legal para una acción militar más amplia contra Irán[9].
Trump se mostró cada vez más receloso ante la posibilidad de verse envuelto en una guerra prolongada con Irán, una que podría durar meses, perjudicar las perspectivas electorales de su partido e imponer una presión considerable a una economía estadounidense ya de por sí lastrada, además de aumentar el riesgo de una costosa operación terrestre. Irán, por su parte, también buscaba una salida digna de un conflicto costoso. Al mismo tiempo, Teherán se tomó muy en serio las amenazas de Trump, en particular las relativas a la destrucción de instalaciones energéticas y de infraestructuras importantes, ya que sus recientes declaraciones parecían cada vez más desesperadas.
En consecuencia, en el último momento, Teherán aceptó una propuesta presentada por Pakistán y anunciada por el primer ministro, Shehbaz Sharif[10]. La propuesta incluía el acuerdo tanto de EE. UU. como de Irán para:
- Un alto el fuego inmediato entre Irán, EE. UU. y sus respectivos aliados en todos los frentes, incluido Líbano.
- Que el alto el fuego entrara en vigor de inmediato.
- La convocatoria de delegaciones de ambos países el 10 de abril en Islamabad para continuar las negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo integral que abarque todas las áreas de conflicto.
Ambas partes acordaron también reabrir el estrecho de Ormuz a la navegación internacional por un periodo renovable de dos semanas, durante el cual se llevarían a cabo negociaciones para alcanzar una solución permanente que pusiera fin a la guerra, a pesar de las versiones contradictorias de EE. UU. e Irán sobre este asunto.
En este contexto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró en la plataforma X: "Durante un periodo de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo en cuenta las debidas limitaciones técnicas"[11]. Por su parte, Trump anunció en su plataforma Truth Social: "EE. UU. ayudará con la gestión del aumento del tráfico en el estrecho de Ormuz"[12].
Perspectivas
Desde que Trump volvió al cargo en enero de 2025, EE. UU. e Irán han celebrado dos rondas de negociaciones, repartidas en varias sesiones, en un intento por alcanzar un acuerdo. Irán pretendía limitar las conversaciones a su programa nuclear, mientras que Washington aspiraba a ampliarlas para incluir el programa de misiles de Irán y sus relaciones con los aliados regionales. La primera ronda de negociaciones comenzó el 12 de abril de 2025[13], pero se vio interrumpida por la guerra que Israel lanzó contra Irán en junio de 2025, el último día del plazo de 60 días que Trump había dado a Teherán para alcanzar un acuerdo[14]. EE. UU. se unió a la guerra al final de esta, llevando a cabo un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán, antes de anunciar un alto el fuego el duodécimo día del conflicto. La segunda ronda, celebrada en varias sesiones en Mascat, Roma y Ginebra en febrero de 2026, se produjo tras la creciente presión sobre Teherán en medio de una amplia ola de protestas[15]. Esta ronda concluyó, asimismo, con el lanzamiento por parte de EE. UU. e Israel de una operación militar a gran escala contra Irán, que comenzó el 28 de febrero y se prolongó hasta el 8 de abril[16].
Durante el plazo inicial de 48 horas fijado por Trump, EE. UU., a través de Pakistán, presentó a Irán una propuesta de quince puntos, exigiendo la aprobación de Teherán antes de proceder con los ataques contra las instalaciones energéticas. Irán respondió con una contrapropuesta de diez puntos[17]. Cabe destacar que los quince puntos eran los mismos que Washington había presentado anteriormente en Ginebra, donde ya se estaban llevando a cabo las negociaciones. Su reintroducción tras la guerra sugiere que EE. UU. no estaba tanto negociando como imponiendo condiciones, esperando que la otra parte las aceptara, ya fuera por vía diplomática o bajo presión militar, lo que subraya la naturaleza coercitiva del conflicto.
Las propuestas de EE. UU. incluían el desmantelamiento de las capacidades nucleares de Irán; un compromiso vinculante de no desarrollar nunca armas nucleares; el cese del enriquecimiento de uranio en territorio iraní; la transferencia de todo el material enriquecido al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), según un calendario acordado; y el desmantelamiento y la destrucción de las instalaciones de Natanz, Isfahán y Fordow. También exigían total transparencia con el OIEA respecto a toda la información dentro de Irán, la ruptura de lazos con los aliados regionales y el mantenimiento de la libre navegación en el estrecho de Ormuz. La cuestión de los misiles se abordaría en una fase posterior, con restricciones en cuanto a número y alcance, y su uso limitado a la "autodefensa"[18].
Irán respondió que no entablaría ninguna negociación antes de que Washington cumpliera dos condiciones fundamentales: la indemnización por los daños de guerra y el reconocimiento formal de la agresión contra el país. También exigió el levantamiento total de las sanciones, garantías contra cualquier guerra futura, la preservación de su derecho a un programa nuclear pacífico y el rechazo de cualquier restricción a su programa de misiles[19].
Dado que Irán se mantuvo firme, negándose a negociar bajo fuego y rechazando cualquier alto el fuego que no incluyera garantías contra la reanudación de las hostilidades, la retórica de Trump en sus declaraciones finales se orientó en priorizar la reapertura del estrecho de Ormuz como condición clave para cualquier tregua. Esto supuso un cambio notable, impulsado por las consecuencias de la propia guerra, quedando otras condiciones aplazadas a negociaciones posteriores. Este ajuste, en última instancia, propició el éxito de la mediación paquistaní, a pesar de la ausencia de acuerdo sobre ninguno de los quince puntos estadounidenses o los diez iraníes. En efecto, el cierre del estrecho impuso el alto el fuego. Tras una devastadora guerra de cuarenta días, y dada la amplia brecha entre las demandas de ambas partes, sigue sin estar claro si Washington y Teherán lograrán lo que no consiguieron en las dos rondas anteriores. Tampoco está claro si el presidente Trump podría recurrir a la acción militar en caso de que las negociaciones fracasen, o incluso durante las propias conversaciones, atacando a Irán para presionarlo a aceptar sus condiciones, como ocurrió en las rondas anteriores.
El factor Israel
Aunque Israel no formó parte ni del acuerdo anunciado por Pakistán ni de las negociaciones que lo propiciaron, declaró su compromiso con un alto el fuego en la guerra con Irán, pero se negó a extenderlo a Líbano. Según informan medios de comunicación estadounidenses, el primer ministro Benjamín Netanyahu informó a Trump en una llamada telefónica, antes del anuncio del alto el fuego, que respetaría la tregua, pero subrayó que "el frente libanés no está sujeto a los términos del acuerdo"[20]. El portavoz de la Casa Blanca confirmó asimismo que el alto el fuego con Irán no incluye a Líbano.
Israel había desempeñado un papel fundamental a la hora de impulsar la guerra contra Irán, y el propio Netanyahu había intentado persuadir a sucesivas administraciones estadounidenses para que la emprendieran. Sin embargo, solo encontró un socio receptivo en Trump, quizá debido a su particular disposición[21]. No obstante, una vez que EE. UU. se vio involucrado en el conflicto, el gobierno de Netanyahu, en medio del creciente debate público sobre el papel de Israel a la hora de arrastrar a la administración Trump a una guerra con importantes repercusiones económicas para los ciudadanos estadounidenses, trató de pasar a un segundo plano, afirmando que cumpliría con cualquier petición de Washington[22].
Esto no impidió que Israel, durante las seis semanas que duró la guerra, intentara entorpecer cualquier vía de negociación entre Washington y Teherán y socavar cualquier posible acuerdo, como demuestra el asesinato de Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, quien había participado en la ronda de conversaciones más reciente celebrada en febrero de 2026. Del mismo modo, Israel, deseoso de ver destruida la infraestructura energética iraní, actuó con rapidez, temiendo un acuerdo entre EE. UU. e Irán antes de que expirara el plazo de Trump, para lanzar un ataque el 6 de abril contra el mayor complejo petroquímico de Irán en Asaluyeh, que representa aproximadamente el 50% de la producción petroquímica del país. Esto tenía como objetivo señalar la gravedad de las amenazas de atacar la infraestructura iraní[23].
No obstante, Israel sigue estando lejos de alcanzar sus principales objetivos bélicos, entre los que destaca el colapso del régimen iraní. Tampoco ha logrado arrastrar a los Estados árabes del Golfo a una confrontación directa, animándolos a unirse a la guerra en lugar de simplemente limitarse a responder a una posible represalia iraní en caso de que se destruyeran las instalaciones energéticas iraníes. Tampoco está claro si la negativa de Israel a adherirse a la primera cláusula del acuerdo ‒anunciada por el primer ministro de Pakistán, relativa a un "alto el fuego inmediato entre Irán, EE. UU. y sus respectivos aliados" (lo que incluye implícitamente a Líbano y a los huzíes)‒ obstaculizará la aplicación del acuerdo, o si Irán se abstendrá de responder a Israel a pesar de su continua agresión militar en Líbano.
En un acto ampliamente condenado como atroz, Israel pareció aprovechar la atención mundial centrada en el anuncio del alto el fuego del 8 de abril para lanzar aproximadamente un centenar de ataques aéreos sobre Beirut y sus suburbios en un lapso de diez minutos, causando cientos de víctimas[24]. El momento elegido sugiere un intento de infligir el máximo daño antes de verse sometido a una mayor presión para detener las operaciones en el frente libanés.
Conclusión
Mientras los Estados del Golfo se preparaban para una operación estadounidense de gran envergadura y potencialmente devastadora, apenas dos horas antes de que expirara el plazo fijado por el presidente Donald Trump para atacar las instalaciones energéticas iraníes si Teherán se negaba a reabrir el estrecho de Ormuz, los esfuerzos de mediación liderados por Pakistán, con la participación de varios actores regionales, lograron alcanzar un acuerdo de alto el fuego aceptado tanto por EE. UU. como por Irán. Ahora está previsto que comience una nueva ronda de negociaciones, aunque sus perspectivas de éxito siguen siendo difíciles de evaluar, dada la gran divergencia entre ambas partes sobre las cuestiones fundamentales en disputa. Esto se complica aún más por el factor israelí, que busca separar los escenarios de conflicto entre Irán y Líbano con el fin de aislar a este último, al tiempo que insiste en que cualquier acuerdo definitivo para poner fin a la guerra debe exigir a Irán que renuncie a su material nuclear enriquecido al 60%, detenga permanentemente el enriquecimiento en su propio territorio y abandone su programa de misiles balísticos, considerado por Teherán como su última línea de defensa contra Israel y EE. UU..
Irán considera que todas estas exigencias son poco realistas e inviables, lo que deja abierta la posibilidad de una reanudación de la guerra, a pesar de que tanto a EE. UU. como a Irán ‒y, de hecho, al mundo en general‒ les interesa que el conflicto llegue a su fin definitivo.
Publicado originalmente por el Arab Center for Research and Policy Studies, puede consultarse en inglés en este enlace.
Las ideas expresadas en este Análisis corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la postura del CEARC.
Crédito de imagen: EFE / EPA / Cyril Zingaro
Notas y referencias
[1] Steve Holland, Parisa Hafezi & Alexander Cornwell, "Relief as US and Iran Agree to Truce, but Enemies' Demands Unresolved," Reuters, 8/4/2026. Disponible en: https://www.reuters.com/world/asia-pacific/trump-agrees-two-week-ceasefire-iran-says-safe-passage-through-hormuz-possible-2026-04-08/
[2] "The Strait of Hormuz at the Heart of the Tehran-Washington Agreement: What Are the Special Arrangements?", Al-Araby al-Jadeed, 8/4/2026. Disponible en: https://www.alaraby.co.uk/politics/مضيق-هرمز-في-قلب-اتفاق-طهران-وواشنطن-ما-الترتيبات-الخاصة-به
[3] Goldie Katz & Ariella Roitman, "Trump Announces 'Double-sided Ceasefire' between US, Iran Following Pakistani Proposal," The Jerusalem Post, 8/4/2026. Disponible en: https://www.jpost.com/middle-east/iran-news/article-892348; "Iran Says Talks with US will Begin in Pakistan's Islamabad on Friday," Al Jazeera, 8/4/2026. Disponible en: https://www.aljazeera.com/news/2026/4/8/iran-says-talks-with-us-will-begin-in-pakistans-islamabad-on-friday
[4] "La jugada de Trump y Netanyahu en Irán: Los cálculos estratégicos detrás de la operación "Furia Épica", Análisis CEARC, Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, 5/3/2026. Disponible en: https://www.cearc.net/la-jugada-de-trump-y-netanyahu-en-iran-los-calculos-estrategicos-detras-de-la-operacion-furia-epica/
[5] Jonathan Swan & Maggie Haberman, "How Trump Took the US to War with Iran," The New York Times, 7/4/2026. Disponible en: https://www.nytimes.com/2026/04/07/us/politics/trump-iran-war.html
[6] "Las negociaciones de Trump con Irán: ¿estrategia de salida o farol?", Análisis CEARC, Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, 26/3/2026. Disponible en: https://www.cearc.net/las-negociaciones-de-trump-con-iran-estrategia-de-salida-o-farol/
[7] Julian Borger, Dan Sabbagh & Andrew Roth, "Donald Trump Says 'a Whole Civilisation will Die' if Iran Ignores Demands," The Guardian, 7/4/2026. Disponible en: https://www.theguardian.com/world/2026/apr/07/israel-warns-iran-lives-at-risk-if-they-use-trains-trump-deadline
[8] Dan Lamothe, "Pentagon Prepares for Weeks of Ground Operations in Iran," The Washington Post, 29/03/2026. Disponible en: https://www.washingtonpost.com/national-security/2026/03/28/trump-iran-ground-troops-marines/
[9] David Brunnstrom, "China and Russia veto UN resolution on protecting Hormuz shipping", Reuters, 7/4/2026. Disponible en: https://www.reuters.com/world/china/china-vetoes-un-resolution-protecting-hormuz-shipping-2026-04-07/
[10] Dave Lawler- Barak Ravid, "U.S. and Iran Agree to 2-Week Ceasefire," Axios, 7/4/2026. Disponible en: https://www.axios.com/2026/04/07/iran-2-week-ceasfire-trump-pakistan. Jessie Yeung, "The US and Iran have Agreed a Ceasefire, with Talks to Bridge the Gulf between them. Here's what to Know," CNN, 8/4/2026. Disponible en: https://edition.cnn.com/2026/04/08/middleeast/us-iran-ceasefire-explainer-war-intl-hnk
[11] Seyed Abbas Araghchi, "Statement on Behalf of the Supreme National Security Council of the Islamic Republic of Iran," X, 8/4/2026. Disponible en: https://x.com/araghchi/status/2041655156215799821
[12] Donald J. Trump, "¡Un gran día para la paz mundial! Irán quiere que esto suceda, ¡ya han tenido suficiente! ¡Y lo mismo ocurre con todos los demás! Los EE. UU. de América colaborarán con la congestión del tráfico en el estrecho de Ormuz. ¡Habrá muchas acciones positivas! Se ganará mucho dinero. Irán podrá iniciar el proceso de reconstrucción. Cargaremos todo tipo de suministros y simplemente "estaremos por ahí" para asegurarnos de que todo vaya bien. Estoy seguro de que así será. Al igual que estamos viviendo en EE. UU., ¡esta podría ser la Edad de Oro de Oriente Medio!!! Presidente DONALD J. TRUMP", Truth Social, 8/4/2026. Disponible en: https://truthsocial.com/
[13] "US-Iran Nuclear Talks: Background, Obstacles, and Prospects", Situation Assessment, ACRPS, 6/5/2025. Disponible en: https://www.dohainstitute.org/en/PoliticalStudies/Pages/us-iran-nuclear-talks-background-obstacles-prospects.aspx
[14] "The Trump Administration's Response to the Israeli Attack on Iran and the Outlook for Nuclear Negotiations," Situation Assessment, ACRPS, 19/6/2025. Disponible en: https://www.dohainstitute.org/ar/PoliticalStudies/Pages/trump-administrations-response-to-the-israeli-assault-on-iran-and-the-outlook-for-nuclear-negotiations.aspx
[15] "Iran Protests Stir International Convergences and Conflicting Interests", Situation Assessment, ACRPS, 19/1/2026. Disponible en: https://www.dohainstitute.org/en/PoliticalStudies/Pages/convergence-and-divergence-of-interests-in-international-positions-on-iran-protests.aspx
[16] "Furia Épica": los contradictorios objetivos bélicos de Washington en Irán", Análisis CEARC, Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, 8/3/2026. Disponible en: https://www.cearc.net/furia-epica-los-contradictorios-objetivos-belicos-de-washington-en-iran/
[17] Barak Ravid, "Iran Sends 'Maximalist' Peace Plan Response as Trump Deadline Looms," Axios, 6/04/2026: Disponible en: https://www.axios.com/2026/04/06/iran-trump-peace-plan-ceasefire ; Barak Ravid, Dave Lawler y Marc Caputo, "Exclusive: How Iran's Supreme Leader Reached a Truce with Trump," Axios, 8/4/2026. Disponible en: https://www.axios.com/2026/04/08/exclusive-how-irans-supreme-leader-reached-a-truce-with-trump
[18] "Washington sends 15-point plan to Iran starting with a month-long truce," Al-Araby Al-Jadeed, 25/3/2026. Disponible en: https://www.alaraby.co.uk/politics/واشنطن-ترسل-خطة-من-15-بنداً-إلى-إيران-تبدأ-بهدنة-مدتها-شهر
[19] "Las negociaciones de Trump con Irán: ¿estrategia de salida o farol?", Op. Cit.
[20] Alexander Ward & Michael Amon, "Israel Says Cease-Fire doesn't Extend to its Invasion of Lebanon," The Wall Street Journal, 7/4/2026. Disponible en: https://www.wsj.com/livecoverage/iran-war-2026-trump-deadline-latest-news/card/israel-says-cease-fire-doesn-t-extend-to-its-invasion-of-lebanon-0L2NXkuBsBpmOGNnqhBT
[21] Swan y Haberman, Op. Cit.
[22] "La guerra de Israel contra Irán y el papel de Netanyahu", Análisis CEARC, Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, 13/03/2026. Disponible en: https://www.cearc.net/la-guerra-de-israel-contra-iran-y-el-papel-de-netanyahu/
[23] Dov Lieber, "Israel Strikes Iran's Largest Petrochemical Facility, Defense Minister Says", The Wall Street Journal, 6/3/2026, Disponible en: https://www.wsj.com/livecoverage/iran-war-latest-news-updates-2026/card/israel-strikes-iran-s-largest-petrochemical-facility-defense-minister-says-UHJdTLSi2nP5f1BL5orl
[24] Edna Mohamed, AFP y Reuters, "World reacts to 'brutal' Israeli attacks on Lebanon after US-Iran truce", Al Jazeera, 8/4/2026. Disponible en: https://www.aljazeera.com/news/2026/4/8/world-reacts-to-brutal-israeli-attacks-on-lebanon-amid-us-iran-ceasefire