EL CEARC EN LOS MEDIOS
Rosa Meneses, subdirectora del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza en Intereconomía la compleja arquitectura del régimen iraní y las claves de su resistencia frente a las protestas. Destaca que el sistema cuenta con una estructura muy bien organizada donde el poder militar (que engloba a las fuerzas armadas, agencias de inteligencia y las milicias paramilitares basiji) actúa como un contrapeso fundamental que, por el momento, ha cerrado filas con el liderazgo político. Además, señala que, aunque la intervención de la administración Trump genera una incertidumbre que hace posible cualquier escenario, el régimen también se enfrenta al reto interno de su propia regeneración. Con Ali Khamenei en el ocaso de su ciclo vital, ya con 86 años, la búsqueda de un sucesor es prioritaria. Además, señala que este relevo podría ser determinante para el futuro del conflicto: "Sería también un escenario en el que se podría ver una alternativa para el régimen en el que pudiera suavizar las protestas e intentar buscar una vía de diálogo con los EEUU".
Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza en el programa Hora 25 de la Cadena SER la complejidad de las protestas en Irán y la dificultad de prever el fin del sistema: "El régimen comete muchos errores, es un régimen autoritario, pero tiene muchos apoyos dentro del país. Es un régimen complejo con sectores afines por intereses o por afinidad ideológica. Así que no caerá tan fácilmente". Además, advierte sobre la ausencia de una oposición estructurada y cuestiona que la figura de Reza Pahlavi cuente con el respaldo mayoritario de los iraníes. Asimismo, señala el peligro de que Donald Trump traslade a Irán el modelo de intervención aplicado en Venezuela, normalizando una narrativa belicista que ignora la legalidad vigente: "Lo plantea como que puede atacar Irán como si nada. Nos saltamos la más mínima apariencia de derecho internacional".
Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza en el programa 24h de RNE, la singularidad de las actuales protestas en Irán, marcadas por la predisposición de la administración Trump a actuar al margen del derecho internacional. Subraya que, aunque el malestar interno es real, la sociedad iraní es profundamente nacionalista y difícilmente aceptará una solución impuesta desde fuera que convierta al país en un "vasallo". Además, advierte sobre el peligro de promover figuras como el hijo del Sha desde el exterior sin un plan de estabilidad real y cuestiona la retórica belicista de Washington e Israel, que busca forzar el colapso del régimen sin una alternativa viable que garantice el orden en una región clave: "Hay que pensar en un día después, antes de llevar a cabo acciones irreversibles que pueden sacudir un escenario muy muy complejo y crítico para el sistema internacional y para la energía internacional".
Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza en Las Mañanas de RNE la complejidad de las protestas en Irán. Frente a quienes vaticinan una caída inminente, señala la necesidad de ir con cautela: "No es un régimen que pueda colapsar con la facilidad que algunos están presentando", subrayando que el sistema cuenta con una base social propia y un profundo nacionalismo entre la población, muy celosa de su soberanía frente a injerencias externas. Por otro lado, explica que, aunque el malestar socioeconómico es real, la situación se ve agravada por una capa geopolítica explosiva. Además, advierte sobre el discurso de intervención militar de Donald Trump y la presión de Israel, señalando que el "envalentonamiento" de la Casa Blanca tras otros éxitos internacionales podría llevar a acciones agresivas contra Teherán con "consecuencias que pueden estar fuera de los cálculos".
Tras el sorprendente reconocimiento de Somalilandia por parte del Gobierno de Netanyahu (siendo Israel el primer país del mundo en hacerlo), Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC) analiza en El Periódico las claves de este movimiento disruptivo. Según el experto, el interés de Israel va más allá del control frente a los huzíes: "Israel va buscando tener una influencia directa sobre regímenes, con frecuencia frágiles y que buscan apoyo y reconocimiento internacional: Azerbaiyán, Kurdistán, Somalilandia...". Además, advierte que esta estrategia ha generado una crisis con Egipto, que ve amenazado el tráfico hacia el Canal de Suez. También subraya el temor de El Cairo a que Somalilandia se convierta en un "protectorado israelí" que otorgue a Etiopía una salida al mar, alterando definitivamente el equilibrio de poder en el cuerno de África y la disputa por las aguas del Nilo.
Leyla Hamad Zahonero, investigadora asociada del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, CEARC, analiza para France24 en español, la escalada de tensión en Yemen tras el bombardeo saudí al puerto de Mukalla. Explica que este ataque es la culminación de un proceso de enfrentamiento por el control de enclaves estratégicos entre fuerzas leales a Arabia Saudí y secesionistas apoyados por Emiratos Árabes Unidos (EAU). Además, subraya que, aunque la relación entre ambas potencias siempre ha sido tensa, la distancia actual es mucho más prominente y trasciende Yemen, afectando a escenarios como Sudán, Libia o Somalia. Añade que este enfrentamiento interno en la coalición beneficia directamente a los insurrectos: "Este enfrentamiento entre EAU y Arabia Saudí en territorio yemení ha servido a los huzíes para reforzar esa narrativa que dice que Yemen está ocupado por fuerzas extranjeras y que ellos son los únicos que representan la unidad".
Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC) analiza en Público las fracturas geopolíticas tras el fin parcial de la guerra en Gaza. Destaca el impacto psicológico del ataque israelí en Doha, que reveló que "el paraguas de defensa de EE. UU. tenía agujeros", generando una profunda desconfianza entre sus aliados árabes. Además, advierte que la guerra "se cerró en falso" y critica la erosión del papel de Europa en la región: "La caída en picado de la relevancia de los 27 tiene que ver con las grandes dinámicas del sistema internacional, pero también con la incoherencia en lo que se refiere a sus valores e intereses". Según el analista, mientras el "Eje de la Resistencia" se debilita tras la caída de los Asad, Arabia Saudí descarta una normalización con un Israel "desbocado", optando por priorizar negocios directos con Trump para salvaguardar su imagen interna.
Cuando se cumple un año de la caída de Bashar al-Asad y por tanto de la llegada de al-Sharaa al frente de Siria, Gabriel Garroum, investigador en Relaciones Internacionales en la Universitat Pompeu Fabra y miembro del Consejo Académico del CEARC, analiza su figura para ABC y califica al actual presidente de "personaje de película" por su reconocida trayectoria yihadista. Explica que su éxito en el liderazgo actual reside en su capacidad de adaptación: "Aunque tenga una solidez ideológica muy marcada bajo un islam extremo, ha sabido leer muy bien las situaciones y ha demostrado una gran capacidad para desarrollar una política pragmática." Además, señala que "el reto principal de Siria es reconectar tras la guerra civil, con el difícil encaje territorial como principal desafío". Aunque al-Sharaa ha logrado que Siria deje de ser un país dinástico y ha mejorado la vida cotidiana, advierte que "nadie puede saber si se perpetuará en el poder", señalando la falta de un mayor diálogo nacional y que las elecciones eligieron al 70% de los representantes "a dedo".
En el aniversario de la caída de Bashar al-Asad, Marta Tawil, investigadora del Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México y miembro del Consejo Académico del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), analiza para RTVE Noticias los retos a los que se enfrenta al-Sharaa en la reconstrucción de Siria. Para ello, señala tres objetivos: "Un objetivo principal es distinguirse claramente del gobierno de la época autoritaria encabezado por los Asad. Eso implica plantear una nueva identidad nacional, una nueva orientación de las relaciones exteriores de Siria, con nuevos principios. Una Siria como polo de equilibrio, abierta al mundo, que no tiene problemas con sus vecinos." Los siguientes objetivos, según Tawil, serían por un lado, explicar quién es Ahmed al-Sharaa en términos generacionales y, por último, el objetivo de la reconstrucción económica del país.