EL CEARC EN LOS MEDIOS

Radio Francia Internacional

Haizam Amirah Fernández, director del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), examina en la cadena gala RFI el impacto internacional de la crisis en Ceuta. Sostiene que, más allá de la relajación intencionada de los controles fronterizos por parte de Rabat, la estrategia busca castigar la postura diplomática de España y sembrar el desencuentro entre los socios de la Unión Europea. Además, enmarca este movimiento dentro de un complejo tablero donde confluyen el contencioso del Sáhara Occidental y las presiones cruzadas de actores globales.

Sudouest

Haizam Amirah Fernández, director del CEARC, analiza en el diario francés Sud Ouest las claves de la crisis migratoria en Ceuta y las sospechas de inacción por parte de Rabat. Señala que, dado el funcionamiento interno del Estado marroquí, resulta difícil creer que las autoridades no estuvieran al tanto de lo que ocurría o incluso que no hayan facilitado un movimiento de población de tal magnitud. El reportaje examina además cómo la pasividad en la frontera actúa como un mensaje diplomático hacia Madrid en un contexto marcado por el equilibrio geopolítico regional con Argelia, las pretensiones sobre el Sáhara Occidental y las dinámicas internacionales cruzadas que involucran a Estados Unidos e Israel.

Infobae

Irene Fernández Molina, profesora de la Universidad de Exeter y miembro del Consejo Académico del CEARC, analiza en Infobae la brecha abierta en la Unión Europea tras los acontecimientos en Ceuta. Advierte de que, a diferencia de la respuesta concertada de 2021, actualmente "está predominando la culpabilización del Gobierno español", una dinámica que responde a "una obsesión creciente y casi patológica de los Estados miembros de la Unión Europea por la cuestión migratoria". Asimismo, señala que, pese a la ambigüedad habitual de Rabat en el uso del control fronterizo, "será difícil para el Gobierno español negar lo que parece la realidad de que hay una responsabilidad de las autoridades marroquíes", lo que no constituye "un comportamiento particularmente amigable desde el punto de vista de la relación bilateral".

Canal 24h

Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), examina en el Canal 24 Horas de RTVE la crisis en la frontera con Marruecos. Califica de "inverosímil" que Rabat no conociera o no facilitara la entrada masiva a Ceuta, advirtiendo de una estrategia internacional promovida por sectores de la administración de Donald Trump y el Gobierno israelí para desestabilizar la soberanía de Ceuta y Melilla. Además, lamenta la respuesta de socios comunitarios como Italia, señalando que la falta de solidaridad y las divisiones internas debilitan el proyecto de la Unión Europea frente al uso de la fuerza y las presiones externas.

Onda Cero

Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del CEARC, analiza en el programa Más de uno de Onda Cero las derivadas geopolíticas de la crisis en Ceuta y Melilla. Señala que el cruce masivo responde a una maniobra con el conocimiento o facilitación de Rabat para ejercer presión sobre España. Frente a los discursos de sectores internacionales afines al trumpismo y al Gobierno de Israel que cuestionan la soberanía española, recuerda que Ceuta y Melilla son una cuestión de Estado que trasciende cualquier lucha partidista. Para abordar las complejas relaciones con el vecino del sur, aboga por la receta diplomática de "respeto, cariño y firmeza", la europeización de la frontera y cuestiona la narrativa oficial sobre las mafias al no existir en este caso un beneficio económico evidente.

Radio Nacional Búlgara

Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, analiza en la Radio Nacional Búlgara (BNR) las claves de la crisis en Ceuta. Explica que Rabat recurre a un "patrón de comportamiento" conocido al instrumentalizar la presión en la frontera para transmitir descontento diplomático. Enmarca este episodio en un complejo contexto geopolítico: las fricciones por la reconciliación entre Madrid y Argelia, la tramitación parlamentaria de la ciudadanía para descendientes saharauis, el firme rechazo del Gobierno español a las intervenciones de Israel y EE. UU. en Oriente Medio, y la reactivación del discurso del "Gran Marruecos" apoyado por sectores internacionales.

El Periódico

Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del CEARC, analiza en El Periódico la dimensión geopolítica tras la llegada masiva de personas a Ceuta y las presiones internacionales sobre España. Señala que "una entrada masiva y descontrolada de personas en Ceuta a través de la frontera de Marruecos nunca ocurre sin el visto bueno de las autoridades marroquíes". En este sentido, el analista explica que se trata de un método recurrente utilizado por Rabat para visibilizar su descontento hacia España, en un contexto marcado además por el cuestionamiento de la soberanía de las ciudades autónomas por parte de actores internacionales como EEUU e Israel.

Diari ARA

Irene Fernández Molina, profesora de la Universidad de Exeter y miembro del Consejo Académico del CEARC, analiza en el Diari ARA las claves de la reciente crisis en Ceuta en un momento de proclamada "luna de miel" entre España y Marruecos. Fernández Molina señala que, a diferencia de la crisis de 2021, resulta difícil precisar el detonante político exacto de Rabat, aunque considera evidente la intencionalidad: "No es posible creer que una entrada tan masiva de personas sea por falta de capacidad; hay una pasividad intencionada de las fuerzas de seguridad marroquíes". Asimismo, la investigadora advierte de que España se encuentra políticamente más aislada en el seno de la Unión Europea que en 2021, debido al auge de posturas que buscan responsabilizar al Gobierno español.

Newsweek

Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del CEARC, analiza en la revista estadounidense Newsweek las dinámicas tras la crisis en Ceuta y el patrón de comportamiento del reino alauí. Señala que "las autoridades marroquíes utilizan los movimientos humanos como forma de enviar mensajes, que a menudo están asociados con expectativas no satisfechas por parte de los gobernantes marroquíes". Con ello, enmarca este episodio en un patrón recurrente de presión diplomática en el que Rabat modula la fluidez fronteriza en función de sus intereses estratégicos.